Ante la dura realidad —dice Dagoberto— los cubanos pueden asumir diferentes actitudes: la del avestruz, golondrina, bombero o intensivista, guardabosque...
El Decreto-Ley 35 vuelve a ponernos ante la cotidiana y larga disyuntiva de la verdad o la mentira, de la realidad o la propaganda, de la voz o la mordaza.