El padre Enrique Corona recuerda los gestos con los que recibió la fe católica en una familia campesina del oriente cubano, bajo la vigilancia del régimen.
El padre Navarro señala que celebrar a la Patrona de Cuba "es un llamado a vivir en la caridad" y a mirar la realidad de Cuba "con ojos de solidaridad".
"La festividad de la Patrona de Cuba trasciende el ámbito estrictamente religioso. Para muchos cubanos, representa memoria, identidad, familia y esperanza."