"El Estado cubano sigue empeñado en ser el padre de una única familia, decidir con planes y estrategias incumplibles, desde su paternalismo, qué come cada cubano, qué cantidad y dónde comprarlo..."
Las obras escultóricas de Pedro Pablo Oliva sorprenden siempre, están en "continuo movimiento y contradictorios equilibrios", mostrando la dura realidad de los cubanos con delicadeza y pasión.