El arte de Elsa Gramcko
Elsa Gramcko (Carabobo, 1925 - Caracas, 1994) se formó en un contexto artístico marcado por la transición entre figuración y abstracción. Su abstracción geométrica de los años cincuenta ofrece disciplina, austeridad y ausencia de figuración, cualidades altamente valoradas por el discurso hemisférico.
El desplazamiento hacia la notación, el signo y la densidad material a comienzos de los años sesenta puso en evidencia los límites del marco hemisférico. Su abstracción se volvió menos legible, más opaca, menos compatible con la función diplomática asignada al arte.
Las piezas de Gramcko no representan una alternativa decorativa dentro de la abstracción, sino un cuestionamiento directo de sus presupuestos: la idea de pureza formal, la separación entre forma y materia, y la aspiración a una universalidad sin fricción. La materia ocupa un lugar central en su obra. Pintura, pigmento, superficies densas y gestos insistentes configuran una práctica en la que la forma no se impone, sino que emerge de una lucha constante con el material.