La afirmación de Óscar Pérez-Oliva Fraga (hecha el 4 de junio de 2026) presentó las fuentes renovables como uno de los sectores en los que Cuba más busca atraer inversión extranjera. Del mismo modo, el Gobierno cubano ha venido proclamando las fuentes renovables como una prioridad para la inversión extranjera, tanto en la Ley 118 de la Inversión Extranjera como en el Programa Económico y Social del Gobierno para 2026.
Pérez-Oliva Fraga, citado por Prensa Latina, subrayó:
«También están identificadas oportunidades de inversión en un amplio número de sectores que están recorridos en la hoja de ruta, en particular la energía, donde estamos abiertos a negocios para la generación, distribución, eficiencia energética y fuentes renovables de energía»,
Para comprobar hasta qué punto esa supuesta apertura se refleja en la oferta oficial, CubaChequea revisó la Cartera de Oportunidades para la Inversión Extranjera, recuperó registros históricos de la plataforma Invierta en Cuba (desaparecida de internet) mediante Internet Archive y comparó las carteras oficiales publicadas durante años anteriores.
El contraste revela una brecha importante entre el discurso y la oferta disponible para los inversores. La cartera presentada en noviembre de 2025 incluía 124 proyectos energéticos. Sin embargo, una captura conservada por Internet Archive muestra que el 10 de diciembre de ese mismo año ya solo aparecían seis. Cuando CubaChequea consultó la plataforma el 26 de junio de 2026, seguían siendo los mismos seis y ninguno correspondía a fuentes renovables de energía.
De 124 proyectos energéticos a seis, todos vinculados al petróleo
La cartera de oportunidades para la inversión extranjera —el mecanismo oficial del Gobierno cubano para promover proyectos ante inversores extranjeros— incluía 124 proyectos energéticos cuando fue presentada en noviembre de 2025.
Para el momento de nuestra consulta —26 de junio de 2026— solo aparecían seis, todos correspondientes a proyectos de exploración a riesgo y explotación compartida de reservas de crudo. La información disponible no permite determinar por qué los demás proyectos dejaron de aparecer en la plataforma.
Los seis proyectos energéticos que permanecían, correspondían a exploración a riesgo y explotación compartida de reservas de crudo. Esto significa que, respecto a los 124 proyectos energéticos anunciados en la presentación de la cartera de noviembre de 2025, 118 habían dejado de aparecer en la plataforma: el 95,2 % del total.
La información disponible no permite determinar por qué esos proyectos desaparecieron de la oferta pública.
La declaración de Pérez-Oliva fue realizada el 4 de junio de 2026. No contamos con una captura de la plataforma correspondiente exactamente a ese día, por lo que no es posible afirmar qué proyectos aparecían en esa fecha concreta. Sin embargo, la declaración queda situada entre dos comprobaciones de la cartera oficial —el 10 de diciembre de 2025 y el 26 de junio de 2026— y en ambas solo aparecían seis proyectos energéticos, todos relacionados con el petróleo y ninguno con fuentes renovables.
La revisión histórica de CubaChequea muestra, además, que este desequilibrio no es nuevo.
Mediante Internet Archive recuperamos 151 registros de proyectos energéticos que estuvieron disponibles en distintos momentos en Invierta en Cuba. Las fechas de archivo no permiten reconstruir una única cartera completa ni asegurar que esos 151 proyectos coexistieran al mismo tiempo, pero sí permiten observar qué tipos de oportunidades energéticas promovió el gobierno cubano a lo largo de los años.
De esos 151 proyectos:
- 128 correspondían a contratos de exploración petrolera a riesgo y explotación compartida.
- 7 estaban relacionados con biomasa: seis proyectos de generación bioeléctrica en centrales azucareros y uno a partir del tratamiento de aguas residuales.
- 15 correspondían a parques solares.
- 1 era un proyecto eólico.
Además, para el 94 % de esos registros existe alguna captura anterior al 25 de agosto de 2024, mientras que el 81 % ya había sido registrado antes del 4 de julio de 2022.
Una tendencia histórica: mucho más petróleo que renovables
Para ampliar la comparación, CubaChequea reunió también las siete ediciones de la Cartera de Oportunidades para la Inversión Extranjera publicadas entre 2014-2015 y 2020-2021.
Los datos muestran una tendencia sostenida: en ninguna de esas siete ediciones los proyectos de energías renovables superaron los 23, mientras que los proyectos petroleros nunca bajaron de 78.
La diferencia se mantuvo durante todo el período y llegó a ser especialmente amplia en algunas ediciones, con más de un centenar de oportunidades vinculadas al petróleo frente a apenas una decena relacionadas con energías renovables.
Por tanto, la afirmación de Óscar Pérez-Oliva Fraga es ENGAÑOSA. Cuba cuenta con un marco legal que contempla la inversión extranjera en fuentes renovables y el gobierno las presenta públicamente como un sector abierto a los negocios. Sin embargo, la oferta oficial examinada por CubaChequea no respalda esa imagen: en las dos comprobaciones disponibles alrededor de la declaración del ministro, la cartera energética contenía únicamente seis proyectos, todos relacionados con el petróleo y ninguno con energías renovables.
La revisión de las carteras anteriores refuerza además que no se trata únicamente de una fotografía puntual: durante años, la oferta cubana de proyectos energéticos para inversores extranjeros ha estado ampliamente dominada por el petróleo frente a las fuentes renovables.
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