El líder opositor cubano y expreso político José Daniel Ferrer denunció una de las agresiones más humillantes que sufrió en prisión en Cuba: después de una brutal golpiza, once presos comunes lo arrastraron y varios de ellos lo inmovilizaron frente a una cámara de vigilancia para obligarlo a ingerir comida en estado de descomposición. Ferrer asegura que la agresión buscaba quebrar su resistencia y someterlo a las órdenes del penal.
El video muestra un fragmento de la entrevista realizada por Francis Sánchez en Madrid en 2026, en la que Ferrer relata:
"Me arrastraron, me pusieron ahí frente a la cámara. Me sujetaron ocho, me apretaron, uno me apretó la boca para que abriera la boca, el otro me tapó la nariz y me apretaron el cuello."
Según explica, cuando abrió la boca para intentar respirar, le introdujeron un palo de escoba y después "un embudo hecho de un pomo plástico", por el que lo forzaron a tragar:
"Casi un litro de una sopa hecha con un picadillo putrefacto."
Ferrer afirma que la orden era incluso recoger del suelo la comida si la vomitaba y obligarlo a ingerirla de nuevo:
"Si lo vomita lo recogen del piso y se lo vuelven a echar, si lo vuelven a vomitar lo vuelven a recoger y se lo vuelven a echar."
El opositor asegura que finalmente fingió rendirse y aceptó someterse a las exigencias de los carceleros para evitar que repitieran el procedimiento:
"Porque peor que los golpes para mí era que me hiciesen tragar comida en estado de descomposición como acción humillante."