Pastores de Las Tunas denuncian trabas del régimen a iniciativas religiosas que brindan alimentos, medicinas y atención a personas vulnerables y ancianos.
"El Gobierno quiere mantener el control, y ese control se llama hambre para el pueblo", denunció un campesino en Bayamo ante el deterioro de las cosechas.
"El régimen tiene más miedo de un ciudadano con un teléfono que de cualquier medio tradicional. La dictadura está tan frágil que un like puede tumbarla."
Apagones constantes, falta de agua y salarios insuficientes obligan a niños, madres y jubilados cubanos a sobrevivir entre el calor, la sed y el hambre.
"Conseguir un medicamento en la isla depende cada vez menos de presentar recetas en farmacias estatales y más de poder acceder a los circuitos informales."
Cuba enfrenta el verano de 2026 con temperaturas extremas, apagones de más de 30 horas diarias y salarios que no alcanzan ni para comprar agua fría y hielo.