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Cuba Adentro

Una vecina de Turey, Baracoa, vive amenazada por inundaciones y mantiene sus muebles sobre bloques para evitar que el agua los destruya.

Las aguas albañales inundan viviendas, se mezclan con el agua potable y afectan a los niños en Turey, comunidad de Baracoa, en el oriente cubano.

Vecinos de Naranjo del Toa, Reparto Legrá, Cayogüín y Mandinga, en Baracoa, Guantánamo, denuncian el abandono estatal de las comunidades rurales cubanas.

Cuando el clima empeora, el río cercano amenaza con llevarse la precaria casa de la anciana. Moja todas sus pertenencias, incluido su colchón. 

Los cubanos asolados por ciclones y crecidas de ríos en zonas intrincadas de la isla viven en precarias condiciones, víctimas del abandono estatal.

Campesinos cubanos exponen los grandes desafíos cotidianos que enfrentan para sostener a sus familias y el sentimiento de frustración generalizado.

Testimonios de hombres que han sido olvidados por el mismo régimen comunista al que entregaron su juventud, partes de su cuerpo y hasta su salud mental.

Un campesino cubano sin recursos siembra yuca, boniato y caña, cría puercos y ara la tierra con un pico ante la falta de maquinaria.

"El régimen puede arrestar a un líder. Pueden bloquear un sitio de internet. Pero no pueden arrestar a un barrio entero que golpea ollas en la oscuridad."

Una mujer mayor del oriente cubano habla de su mala alimentación, de la falta de arroz, viandas y otros alimentos esenciales en su casa.

Una mujer cubana del campo oriental habla de la falta de alimentos, la imposibilidad de comprar aceite, carne o mango, y de acostarse sin comer.

Un hombre de 33 años recorre largas distancias cargando agua en el campo cubano para abastecer a vecinos y llevar alimentos a su casa.

Desgarradores testimonios de ancianos cubanos que apenas sobreviven con escasos alimentos y para los que acostarse sin comer es ya una rutina casi diaria.