Testimonios de hombres que han sido olvidados por el mismo régimen comunista al que entregaron su juventud, partes de su cuerpo y hasta su salud mental.
"El régimen puede arrestar a un líder. Pueden bloquear un sitio de internet. Pero no pueden arrestar a un barrio entero que golpea ollas en la oscuridad."
Desgarradores testimonios de ancianos cubanos que apenas sobreviven con escasos alimentos y para los que acostarse sin comer es ya una rutina casi diaria.