El padre Enrique Corona recuerda los gestos con los que recibió la fe católica en una familia campesina del oriente cubano, bajo la vigilancia del régimen.
José Daniel Ferrer denuncia que once presos comunes lo arrastraron y participaron en una de las agresiones más humillantes que sufrió en la prisión en Cuba.
"Peor que los golpes era que me hiciesen tragar comida en estado de descomposición como acción humillante", declara Ferrer sobre la prisión política cubana.