El Servicio Militar Obligatorio en Cuba ha funcionado durante décadas como un mecanismo de control, castigo y explotación sobre miles de jóvenes reclutados por el régimen cuando apenas entran en la mayoría de edad, o incluso antes. Este reportaje recorre sus orígenes en 1963, sus justificaciones oficiales y las denuncias que lo señalan como un sistema marcado por abusos, trabajo forzado, múltiples suicidios y mutilaciones, falta de libertad y silencio institucional.
El reportaje repasa algunos de sus episodios más duros: el envío de jóvenes cubanos a la guerra de Angola, el reclutamiento de menores de edad, las autolesiones como vía desesperada para escapar del servicio y la creación del Ejército Juvenil del Trabajo como forma de explotación de mano de obra juvenil. También incorpora testimonios como el de Guillermo Fariñas, veterano de guerra y opositor, quien recuerda cómo muchos reclutas fueron enviados a combatir sin comprender del todo la guerra en la que participaban.
El reportaje también recoge casos más recientes que han reavivado el rechazo social al servicio militar, entre ellos las muertes y desapariciones de reclutas en el incendio de la Base de Supertanqueros de Matanzas y en la explosión de un almacén militar en Holguín, así como los suicidios de jóvenes durante el servicio. Entre las voces incluidas está la de Alfredo González, padre de un joven que se quitó la vida mientras cumplía el servicio militar. González se ha dedicado a denunciar los abusos y la impunidad que rodean este sistema.