Inspectoras estatales impusieron 48.000 pesos en multas al emprendedor cubano Alejandro Escalona Vega y a un trabajador jubilado de su negocio en La Habana, por supuestas irregularidades en la contratación laboral. El propietario deberá pagar 32.000 pesos y el empleado otros 16.000, una sanción que Escalona Vega calificó de injusta y denunció como parte de las crecientes trabas que enfrentan los trabajadores por cuenta propia en Cuba.
El video muestra al emprendedor filmando toda la discusión con las tres funcionarias y reclamando especialmente por la sanción impuesta al jubilado:
"¿Él también tiene que pagar la multa? ¿Cuánto tiene que pagar de multa? Porque él es una persona jubilada y no tiene dinero suficiente para pagar. Es que es injusto. Es injusto, ¿ustedes no se dan cuenta?"
Una inspectora le responde:
"El compañero por no tener el contrato de trabajo se notifica. Y al titular por emplear a una persona ilegal también se notifica."
El emprendedor resume su frustración:
"Aquí se crean leyes todos los días para joder a los TCP [trabajadores por cuenta propia]."
El intercambio refleja la presión de multas, inspecciones y regulaciones que pesa sobre el sector privado cubano. El discurso oficial promete apoyo, pero en la práctica revela que el régimen sigue buscando asfixiar y recaudar.