Una madre cubana denunció el colapso de los servicios básicos tras pasar más de 40 horas continuas sin electricidad y cinco días sin agua. La mujer describió el agotamiento físico de las familias y el impacto de la crisis sobre los niños, y reclamó respuestas inmediatas a las autoridades.
El video muestra a la mujer hablando a oscuras, iluminada apenas por la luz de un teléfono:
"Cada día es peor que el anterior. Los niños están reventados de la cabeza a los pies. Estamos agotados porque no podemos descansar. Y el cuerpo lo necesita."
Las imágenes muestran su cansancio mientras reclama directamente al régimen y califica la situación como una forma de violencia sostenida contra la población:
"Es una tortura psicológica lo que estamos viviendo. Dense cuenta de que nosotros no tenemos que resistir y ustedes sí tienen que resolver."