Santiago de Cuba vivió una noche de protestas y cacerolazos el 17 de junio de 2026, después de sufrir apagones de más de 24 horas y en medio de la escasez crónica que golpea a la población. La movilización provocó un fuerte despliegue policial y militar, mientras activistas independientes denunciaron disparos al aire en el reparto Altamira.
En barrios como Altamira, Chicharrones, Sueño y el Distrito José Martí, vecinos salieron a las calles o hicieron sonar calderos desde sus casas para expresar su descontento. El video muestra calles oscuras, zonas prácticamente a oscuras y grupos de personas reunidas en medio de la noche, mientras se escuchan de forma constante los golpes de los calderos.
Como se ve en las imágenes, la protesta ocurre en un contexto de oscuridad casi total, con alumbrado limitado y vecinos movilizados en distintos puntos de la ciudad. Reportes del comunicador independiente Yosmany Mayeta y de activistas locales señalaron que los cacerolazos resonaron en zonas históricamente simbólicas y que, ante la magnitud de la movilización, el régimen respondió con el despliegue de sus fuerzas represivas.