El brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius, que partió el 1 de abril de 2026 desde Argentina rumbo a Caboverde, ha provocado preocupación y también desinformación en redes sociales. Este explicativo responde, con fuentes sanitarias y científicas, las principales dudas sobre el virus, la variante Andes, su transmisión entre personas, su letalidad y las medidas de prevención recomendadas.
Acerca del brote más reciente, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, informó varios casos positivos y hasta el 5 de mayo de 2026, había al menos reportados tres fallecimientos que se relacionan con el brote infeccioso.
La embarcación zarpó desde Ushuaia, en el extremo sur de Argentina, y recorrió zonas de la Antártida y del Atlántico Sur antes de que comenzaran a detectarse los primeros casos compatibles con hantavirus. Al mismo tiempo, comenzaron a circular comparaciones con la pandemia de la covid-19 y mensajes engañosos sobre supuestas vacunas o contagios masivos.
La OMS ha confirmado que, hasta el 7 de mayo, cinco de los ocho casos sospechosos detectados en la embarcación dieron positivo en hantavirus. Según explicó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, se trata de la variante Andes, “la única conocida con capacidad de transmitirse entre humanos”.
Aunque se trata de una enfermedad poco frecuente, la Organización Panamericana de la Salud mantiene vigilancia epidemiológica en varios países de América. Hasta la semana epidemiológica 47 de 2025, ocho países habían reportado 229 casos confirmados y 59 muertes por síndrome pulmonar por hantavirus.
En este explicativo sintetizamos la información más veraz y las recomendaciones hechas por los organismos más autorizados y expertos en el tema.
¿Por qué importa que sea la variante Andes?
No todos los hantavirus se comportan igual. En el brote asociado al MV Hondius, la OMS ha señalado la presencia del virus Andes, una variante descrita en Argentina y Chile y considerada excepcional porque puede transmitirse entre personas en determinadas circunstancias.
La Organización Mundial de la Salud indica que la transmisión interpersonal es limitada y requiere, por lo general, contacto estrecho con una persona sintomática. El Ministerio de Sanidad de España también subraya que el contagio entre humanos es “muy poco probable” y solo se ha documentado en casos de contacto muy estrecho y directo.
La diferencia es importante para evitar dos errores: minimizar el brote como si fuera un hantavirus común, transmitido únicamente por roedores, o exagerarlo como si se comportara como un virus respiratorio de alta circulación, como el SARS-CoV-2. La evidencia disponible sitúa al virus Andes en un punto intermedio: puede transmitirse entre humanos, pero no con facilidad ni de forma masiva.
¿Qué es el hantavirus?
Según la OMS, los hantavirus son una familia de virus transmitidos principalmente por roedores y capaces de causar enfermedades graves en humanos, entre ellas el síndrome pulmonar por hantavirus (SPH) y la fiebre hemorrágica con síndrome renal.
La gravedad del hantavirus depende de la especie viral, la región y la atención médica disponible. La OMS advierte que, en las Américas, las infecciones por hantavirus pueden alcanzar una letalidad de hasta el 50%, y en el brote del MV Hondius ha señalado una proporción de letalidad elevada, especialmente en personas mayores o personas con problemas de salud preexistentes.
El Ministerio de Sanidad de España explica que “los hantavirus son una familia de virus que pueden causar enfermedades graves y la muerte”.
La infección ocurre generalmente cuando las personas inhalan partículas presentes en la orina, saliva o excrementos de roedores infectados. Esto puede suceder en espacios cerrados o abiertos donde hayan estado esos animales.
Las OMS señala que el contagio entre personas es raro y poco frecuente. En América, los antecedentes documentados de transmisión interpersonal se asocian principalmente al virus Andes, presente en países del Cono Sur como Argentina y Chile.
Según el científico cubano Amilcar Pérez-Riverol:
“El virus no es nuevo. Sus características biológicas, limitada transmisibilidad y el histórico de brotes previos como el de 2018 apuntan en otra dirección. Los primeros datos de secuenciamiento genético indican que la cepa responsable por brote no tiene cambios significativos respecto a las ya conocidas en América del Sur.”
¿Puede transmitirse entre personas?
La posibilidad de transmisión entre humanos es uno de los elementos que más dudas ha generado.
El Ministerio de Sanidad español señala que “la probabilidad de contagio interpersonal es muy poco probable, solo en casos de contacto muy estrecho y directo con un caso sintomático”.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) también ha documentado que los eventos de transmisión persona a persona vinculados al virus Andes han ocurrido “en contextos de exposición estrecha y prolongada, generalmente en entornos domiciliarios o durante el período prodrómico del caso índice”.
Esto significa que no se transmite con facilidad como otros virus respiratorios de alta circulación.
En resumen: la variante Andes sí puede transmitirse entre personas, pero la evidencia disponible apunta a que esto ocurre sobre todo en contactos estrechos, prolongados o directos con casos sintomáticos. No hay evidencia de que se transmita con la facilidad de los virus respiratorios de alta circulación.
¿Cuáles son los síntomas del hantavirus?
El período de incubación suele variar. De acuerdo con la OMS:
“En los seres humanos, los síntomas suelen comenzar entre una y ocho semanas después de la exposición, dependiendo del tipo de virus, e incluyen normalmente fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares y síntomas gastrointestinales como dolor abdominal, náuseas o vómitos”.
En algunos casos puede desarrollarse dificultad respiratoria severa y un cuadro conocido como síndrome cardiopulmonar por hantavirus.
¿Existe tratamiento o vacuna?
Maria Joao Forjaz, presidenta de la Sociedad Española de Epidemiología explica que actualmente no existe un tratamiento específico contra el hantavirus. Los pacientes graves requieren atención hospitalaria, especialmente soporte respiratorio y cuidados intensivos. Tampoco existe una vacuna aprobada de uso general contra esta enfermedad.
Precisamente uno de los bulos difundidos tras conocerse el brote utilizó una imagen manipulada para afirmar, sin pruebas, que la farmacéutica Pfizer desarrollaba una vacuna de ARN mensajero contra el hantavirus. La imagen circuló en redes sociales como si fuera una noticia reciente, pero correspondía realmente a informaciones antiguas relacionadas con la gripe.
¿Qué medidas ayudan a prevenir el hantavirus?
La prevención se centra en evitar el contacto con roedores, sus excrementos, orina, saliva o nidos, y en limpiar de forma segura los espacios donde puedan haber estado. Los CDC recomiendan no barrer ni aspirar excrementos o nidos secos, porque esa acción puede levantar partículas contaminadas al aire. Antes de limpiar, se debe ventilar el lugar, usar guantes y aplicar desinfectante o una solución con lejía/lavandina.
Las autoridades sanitarias argentinas recomiendan mantener viviendas y espacios de trabajo limpios, tapar agujeros en puertas, paredes y rejillas, conservar alimentos y agua en recipientes cerrados, lavar platos y utensilios después de usarlos, retirar basura en recipientes con tapa y cortar malezas o pastos alrededor de las viviendas.
En zonas donde circula hantavirus, también se aconseja ventilar cabañas, galpones o viviendas cerradas antes de entrar; evitar dormir directamente sobre el suelo; no manipular roedores muertos sin protección; y consultar de inmediato si aparecen fiebre, dolores musculares, dificultad respiratoria o síntomas compatibles después de una posible exposición.
Sobre los alimentos: no se trata de “lavar todo” de manera indiscriminada, sino de evitar que roedores tengan acceso a comida, agua, utensilios o superficies de cocina. Si un alimento pudo estar contaminado por roedores, debe desecharse; si se trata de superficies o utensilios, deben limpiarse y desinfectarse adecuadamente.