Bolivia arde. El terrorismo se ha apoderado de La Paz, la capital, y crece en otras áreas urbanas. Bloqueos de carreteras, violencia contra la policía, toma ilegal del espacio público. Los protagonistas, como ha sido común en la historia reciente boliviana, son los grandes sindicatos. Los disturbios de estos días tienen al frente a los mineros.
Hace apenas unos meses, Rodrigo Paz asumió la presidencia de Bolivia. Al asumir su cargo, en noviembre de 2025, puso fin a casi dos décadas de hegemonía del Movimiento al Socialismo (MAS), comandado por el sindicalista cocalero Evo Morales, que se sentó más de un período en el Palacio Quemado.
Evo Morales, prófugo de la justicia boliviana
Justamente, los disturbios en La Paz comenzaron horas después de que la justicia boliviana declarara a Morales prófugo. Aunque sobre él pesan cargos como tráfico de menores, ampliamente documentado por la prensa internacional y nacional, este mes se negó a presentarse ante los tribunales.
Permanece acantonado en el Trópico de Cochabamba, un área rural donde tiene a trabajadores cocaleros como guardia pretoriana, protegiéndolo de las fuerzas policiales que buscan capturarlo. Para hacer más dramático el asunto, Morales es visto como un héroe en esa región, donde sus guardas posan con estacas afiladas y escudos de hojalata frente a fortificaciones empalizadas que recuerdan una caricatura medieval.
Ante la posibilidad de una rebelión mayor, la región está alerta.
Estrategias para desestabilizar Bolivia
Organismos como el Congreso Iberoamericano por la Vida y la Familia (CIBVF) han circulado un comunicado en el que alertan sobre:
"Diversas estrategias para desestabilizar al gobierno recién electo en Bolivia."
En el texto, dirigido a políticos y activistas conservadores de la Iberosfera y al que tuve acceso para este artículo, CIVF llama a defender el gobierno de Paz, al que se refiere como un:
"Cambio democrático y avalado por el voto popular frente al desastre de los gobiernos prosocialistas del MAS."
La situación en el terreno es descrita como un bloqueo a los accesos a la capital "asfixiándola y provocando un ambiente de tensión social y política que busca debilitar al gobierno", bajo la apariencia de demandas de aumentos salariales y la cancelación de medidas que impliquen privatizar bienes o servicios en el país suramericano.
El desastre financiero en que se encuentra Bolivia tras los gobiernos del MAS, que ha hundido al país en una depresión económica, requiere de medidas extraordinarias, según el CIBVF. Y apunta que tampoco puede quedar fuera del análisis:
"El tema del narcotráfico como un factor desestabilizador de graves proporciones."
Golpe de Estado en marcha
El subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, resaltó ese aspecto durante su intervención en el foro Conferencia de las Américas:
"Es un golpe financiado por esa alianza perversa entre la política y el crimen organizado en toda la región".
Y calificó rotundamente los disturbios como:
"Un golpe de Estado que está en marcha."
Un vocero del Gobierno boliviano subrayó también que grupos criminales están detrás de las protestas.
"Estas fuerzas oscuras quieren desestabilizar la democracia", dijo y afirmó que el plan fue "pensado, financiado y operado" en la región de Cochabamba, bastión político y sindical de Morales y donde el cultivo de la hoja de coca (base para la cocaína) es una fuerte actividad económica. Agregó:
"Bolivia no va a vivir secuestrada por políticos del Chapare que en alianza con el narcotráfico quieren tomar a la fuerza el poder."
Tensiones entre Bolivia y Colombia
Las protestas están desbordando, por ahora diplomáticamente, a Bolivia. La relación diplomática entre Colombia y ese país llegó a un nuevo momento de tensión: la embajadora colombiana en La Paz, Elizabeth García, fue expulsada después de que el Gobierno boliviano considerara que el presidente Gustavo Petro intervino indebidamente en asuntos internos. Fernando Aramayo, canciller boliviano, confirmó la decisión:
"Por las reiteradas declaraciones públicas del mandatario colombiano sobre la situación política."
El funcionario también cuestionó el respaldo que, según dijo, Petro ha dado a sectores políticos que el Gobierno boliviano considera desestabilizadores, como expresidente, Evo Morales. Petro, por su parte, expulsó al embajador boliviano en "reciprocidad".
Para suerte de las fuerzas democráticas en Occidente, la Doctrina Donroe goza de buena salud. El secretario de Estado, Marco Rubio aseguró que Estados Unidos respalda al gobierno legítimo de Paz y apuntó:
Regresar al inicio"No permitiremos que criminales y traficantes de drogas derroquen a líderes elegidos democráticamente en nuestro hemisferio."