Violencia policial, secuestros y órdenes de arresto son algunas de las caras de la represión desatada por el gobierno venezolano en contra de la oposición.
El saldo de las protestas del 11 de julio fue de más de mil manifestantes encarcelados, muchos de los cuales recibieron condenas de 30 años de prisión.
Este tipo de legislación ha sido imprescindible para lograr la paz en países como España, Sudáfrica e Irlanda, víctimas de dictaduras o guerras civiles.