El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla afirmó que en Cuba "no habrá una crisis humanitaria", mientras el 94 % de la población vive en pobreza extrema y el 80 % de los ciudadanos ha tenido que suprimir comidas diarias por falta de alimentos, según datos del Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH). Sus declaraciones ocurren en medio de una crisis marcada también por apagones, escasez de medicamentos, falta de agua potable y deterioro de los servicios básicos.
El video muestra a Rodríguez negando la existencia de una crisis humanitaria en Cuba y asegurando:
"Nuestro pueblo es profundamente solidario, comprende y tiene elevada conciencia de las causas de los problemas y sufrimientos que afrontamos."
El vocero del régimen afirma además que la población "se moviliza colectivamente en estrecha unidad" y que es "protagonista de los cambios que estamos introduciendo". Pero no acepta que solo entre el 3 % y el 7 % de los cubanos apoya al régimen.
Las imágenes contrastan la intervención de Bruno Rodríguez con escenas de la realidad cotidiana en Cuba, con calles sepultadas por la basura y apagones. El funcionario castrista sostiene que los cambios impulsados por el régimen responden "a problemas del pasado y a la durísima coyuntura actual" y están orientados "a la justicia social, a la igualdad de oportunidades y a la dignidad de las cubanas y cubanos".