Miles de iraníes salieron a las calles en Teherán y otras ciudades, pocas horas después de que Estados Unidos, Israel y las autoridades del régimen confirmaron la muerte del ayatolá Alí Jamenei, líder supremo de Irán, durante los ataques aéreos conjuntos lanzados el 28 de febrero de 2026 por estas dos naciones contra instalaciones estratégicas y centros de mando en Irán.
Las primeras celebraciones comenzaron a registrarse pocas horas después del anuncio oficial y se extendieron a distintos puntos del país, pese a la fuerte presencia de fuerzas de seguridad. Videos difundidos en redes sociales muestran caravanas de vehículos tocando las bocinas, personas bailando en avenidas principales y grupos coreando consignas contra el régimen. Las grabaciones reflejan concentraciones espontáneas protagonizadas principalmente por jóvenes y mujeres en barrios y zonas periféricas.
La muerte fue anunciada inicialmente por el presidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, y posteriormente confirmada por la televisión estatal iraní y autoridades del régimen, que decretaron luto nacional. En la operación también murieron altos cargos militares y políticos, como el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, el general Mohamad Pakpur, el secretario del Consejo de Defensa, Ali Shamjani, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, el general Abdorrahim Musaví, y el ministro de Defensa iraní, Aziz Nasirzadeh.