El exiliado cubano Luis Alberto Mariño confrontó en un panel televisivo en Argentina a políticos y simpatizantes comunistas que defendían al régimen de La Habana, en un intercambio marcado por el choque entre el relato ideológico y la experiencia directa de quienes han vivido bajo la represión castrista. Durante el debate, el cubano cuestionó las narrativas que minimizan la naturaleza autoritaria del régimen y expuso argumentos sobre la falta de libertades en la isla.
El video muestra cómo Mariño responde a las intervenciones de otros panelistas que intentan justificar al régimen cubano y culpar a Estados Unidos de la crisis de la isla. Afirma:
"Hablar de que había dictaduras en América Latina y no hablar de que en Cuba ya en el año 60 había una dictadura, es no hablar de historia."
Ante los argumentos de otro participante que sugiere que Donald Trump ha tomado al pueblo cubano como rehén, Mariño declara:
"La población civil está usada como rehén por la dictadura cubana hace 67 años. El problema es que estos individuos siempre utilizan el mismo discurso que le hace falta al régimen cubano, y el pueblo no tiene derecho"
Cuestiona directamente:
"¿En qué lugar del mundo están prohibidos los partidos políticos? En una dictadura. ¿En qué lugar del mundo no existen elecciones? En las dictaduras. ¿Por qué el pueblo cubano está expropiado de sus derechos? Porque no los pueden expresar de ninguna manera legal."
Como se aprecia en el video, el cubano profundiza en su argumentación y confronta a sus interlocutores:
"Desde los años noventa en Cuba se vive capitalismo de Estado controlado por el Partido Comunista y por la cúpula de los Castro. Explotan a los trabajadores cubanos porque no les pagan directamente, le pagan al régimen que después les da un porcentaje, como mismo hace con los médicos."
Y añade:
"Antes de los noventa se vivió una dictadura asesina comunista. Ya en los años setenta habían asesinado, fusilado a miles de cubanos, ya se habían exiliado millones de cubanos, habían expropiado todas las empresas".
Finalmente, cuestiona el relato oficial sobre los supuestos logros del régimen en materia de educación:
"Una cosa es lo que construye el régimen para fuera y otra cosa es lo que se vive adentro… si usted le llama educación a una instrucción donde te enseñaban con manuales marxistas-leninistas y tenían cientos de libros prohibidos, yo discrepo: para mí la educación es enseñarte a pensar críticamente."