¿Qué harían los cubanos el primer día de una Cuba libre? Varias voces del exilio cubano en España responden a esa pregunta desde la emoción, la memoria y el deseo de regreso: celebrar en las calles, abrazar a la familia, reencontrarse con la isla, rendir homenaje a quienes murieron sin ver la libertad y convertir ese día imaginado en una fiesta nacional.
El video muestra a varios cubanos respondiendo, uno a uno, qué harían ante el fin de la dictadura y el inicio de una Cuba democrática. Fidel recuerda que salió de la isla "buscando libertad" y lleva 22 años fuera. Georgina imagina "ese primer día en que estuviera todo claro y que pudiéramos abrazarnos" y asegura:
"Yo haré una fiesta enorme, enorme. Saldría a la calle a gritar, saldría con mi coche con la bocina puesta, con los altavoces cantando todas las canciones de libertad que pueda haber en el mundo."
José Luis también habla de una celebración colectiva:
"El primer día, sí o sí, tiene que ser una fiesta. Fiesta en La Habana, fiesta en Santiago de Cuba, fiesta en Villa Clara, en todas las provincias del país."
Las imágenes muestran testimonios marcados por la nostalgia, el duelo y la esperanza del regreso. Lázaro Mireles evoca a Celia Cruz en la Base Naval de Guantánamo y dice que, al pensar en volver a Cuba, quiere abrazarse a algo y "sentirlo", mientras Natalí imagina sentarse en el malecón y gritarle al mar: "Muchas gracias", antes de abrazar simbólicamente a sus muertos.
Rafael afirma que su "primer día de libertad" será cuando pueda regresar a Cuba y abrazar a "la familia, los amigos que se quedaron atrás". Rigoberto pide "recordar a todos los que no han podido llegar" y a los presos políticos. Rosa María, por su parte, resume el anhelo de miles de exiliados:
"Yo, que estoy aquí en España, automáticamente sacaría pasaje para reencontrarme con mi familia y mis amistades que las extraño cantidad y llevo siete años fuera de allá y nunca las he podido ver más que por videollamada, pero no es lo mismo el abrazo personal que a distancia."