Ricardo Acostarana, un expolicía cubano exiliado en Brasil, asegura que abandonó la isla con la sensación de haber sido expulsado de su propio país. Un mes después de su llegada, reflexiona sobre el sufrimiento acumulado durante años y sobre cómo la vida bajo una dictadura terminó influyendo en su decisión de marcharse.
El video muestra a Acostarana caminando por las calles de una ciudad brasileña. Al recordar sus últimos días en Cuba, expresa:
"Asco, indiferencia, desilusión, repugnancia."
Aclara que esos sentimientos no surgieron por su partida:
"Lo sentía desde hacía muchas semanas, meses, años, décadas."
Antes de emigrar, visitó lugares significativos, abrazó a sus seres queridos y se despidió de ellos, pero reconoce:
"Y yo hice todo eso, pero aun así no fue suficiente."
Las imágenes recogen también las razones personales y económicas de su emigración:
"Yo me fui por problemas económicos. Yo me fui para ayudar a mi familia. Yo me fui porque quería una mejor vida. Yo me fui porque todo eso resume lo que es una dictadura."