¿Cómo entender la violencia del sistema totalitario cubano contra su propio pueblo? La pregunta aparece con frecuencia en los debates sobre la represión en Cuba y obliga a mirar no solo sus mecanismos visibles, sino también la lógica política, simbólica e ideológica que la ha sostenido durante décadas.
Para algunos, esa violencia puede explicarse desde el control militar, la vigilancia policial, la censura y la persecución directa contra la disidencia. Otros enfoques proponen examinar también las estructuras de creencias, mitos políticos y sacrificios sociales que permiten a un sistema totalitario justificar la represión contra su propio pueblo.
En esta entrega de Cuba Imaginada, el politólogo cubano Raisiel Damián Rodríguez analiza ese problema desde una perspectiva de teoría política poco estudiada: el totalitarismo como religión política.
El totalitarismo como religión política
La idea central de su intervención es que los sistemas totalitarios no funcionan únicamente como formas extremas de dominación política. También producen mitos, dogmas, enemigos internos y sacrificios colectivos. Por eso, Rodríguez resume su tesis con una frase contundente:
"Los sistemas totalitarios, más que regímenes políticos, son regímenes religiosos."
Desde esa lectura, la violencia ejercida contra la disidencia y contra distintos sectores de la sociedad no puede entenderse solo como represión militar o policial. Advierte:
"La violencia que ejercen sobre su disidencia y sobre el propio pueblo no solo puede verse en términos de violencia autocrática o violencia militar, sino también de violencia religiosa."
Rodríguez relaciona esa lógica con distintas formas de persecución política y social:
"Las persecuciones religiosas, las persecuciones a etnias concretas, las persecuciones por raza, religión, sexo."
En el caso cubano, sostiene que esa dinámica comenzó desde los primeros años del proceso revolucionario. Afirma:
"Desde 1959, la experiencia revolucionaria que inició con la entrada en La Habana ya estaba cargada de un mito político muy fuerte."
Pero añade un elemento clave: también estaba marcada por "una concepción victimológica" que implicaría que distintos sectores de la sociedad cubana podían ser convertidos en víctimas necesarias para preservar el sistema. En sus palabras:
"Cada parte del pueblo cubano estaría destinada en algún momento a ser sacrificada para el sostenimiento del régimen."
El politólogo explica que, a lo largo de sus distintas etapas, el régimen cubano fue "eligiendo víctimas concretas y específicas con las que poder lidiar con las tensiones sociales". Esa selección de víctimas permitiría desplazar hacia otros sectores la responsabilidad de los fracasos del propio sistema.
Como ejemplo, menciona la crisis económica posterior al fracaso de la zafra de 1970:
"En Cuba había una crisis económica, una crisis de hambre, la zafra del 70 sale mal, el pueblo se muere de hambre porque han acabado con todo."
Ante ese escenario, sostiene, "se tiene que elegir un sector concreto de la población" que funcione como "víctima expiatoria" o "chivo expiatorio".
Desde esa perspectiva, la represión no sería solo una respuesta frente a la disidencia organizada, sino un mecanismo recurrente para administrar crisis, fabricar culpables y sostener una narrativa de poder. Rodríguez afirma que, con el paso del tiempo, el régimen cubano, para sobrevivir y mantenerse, ha elegido "personas, instituciones, países, lengua, raza, religiones, sexos e incluso otras ideologías".
La reflexión deja planteado uno de los desafíos centrales de una futura transición democrática: cómo desmontar no solo las instituciones represivas, sino también la lógica política que convirtió a ciudadanos, grupos sociales e ideas en sacrificios necesarios para la supervivencia del totalitarismo.
Acerca de Raisiel Damián Rodríguez
Raisiel Damián Rodríguez es politólogo cubano y doctor en Humanidades. Sus investigaciones y trabajos de análisis se han centrado en teoría política, democracia, ciudadanía y estudio de los sistemas autoritarios y totalitarios.
Ha participado en diversos espacios de reflexión sobre los desafíos institucionales de una futura transición democrática cubana, abordando temas como el pluralismo político, el Estado de Derecho, la cultura cívica y la protección de las libertades fundamentales.
En 2023 terminó su doctorado e inició una etapa de investigación postdoctoral sobre las víctimas y la victimología de los sistemas totalitarios, en particular del sistema totalitario cubano, desde una perspectiva de teoría política centrada en los totalitarismos como religiones políticas.
Cuba Imaginada
Cuba Imaginada es un proyecto de Árbol Invertido dedicado a pensar, debatir y documentar el futuro democrático de Cuba. A través de entrevistas, debates, encuestas, testimonios y propuestas ciudadanas, la iniciativa reúne voces diversas de la sociedad civil cubana para reflexionar sobre la transición, la libertad, la justicia, la ciudadanía y la reconstrucción institucional del país. Porque imaginar el futuro también es una forma de prepararlo.
Regresar al inicio