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Ay Cuba

Un hombre habla de la falta de pescado en Cuba, donde no consigue ni tilapia, y recuerda que su familia compraba mucha arenca y bacalao antes de 1959.

Con una pensión de 1.478 pesos, una jubilada cubana explica que no puede cubrir su comida entre precios altos, escasez y apagones.

Un anciano de 83 años vive solo en el campo cubano y muestra su cocina vacía: su jubilación de 1.500 pesos no le alcanza para comer.

Un cubano habla sobre la falta de medicamentos en Cuba y la ausencia de respuestas oficiales: "La verdad es que estamos muy mal".

Un jubilado cubano continúa trabajando después del retiro porque su pensión no alcanza para cubrir sus necesidades diarias.

En Turey, Baracoa, una vecina denuncia que durante años las aguas albañales inundan las casas y enferman a los niños del lugar: "Nunca se soluciona".

Los inspectores no dejan que se venda el pan "porque está bajo peso", denuncia el cubano, "pero entonces por detrás ellos mismos cogen y lo venden".

Un cubano busca alambres de cobre en un basurero para venderlos como materia prima a 300 pesos el kilogramo y poder sobrevivir.

Un jubilado del campo cubano cuenta que no tiene qué comer y que, pese a pedir ayuda para sobrevivir, el régimen no le da nada.

Un cubano recuerda el desmantelamiento del Central Chile, en Santiago de Cuba, mientras la industria azucarera de la isla atraviesa una crisis histórica.

Un anciano cubano habla de la crisis en Cuba y denuncia que las donaciones enviadas desde otros países no lleguan gratuitamente a la población de la isla.

Cuando comienza a llover, este cubano no puede acostarse a dormir. El agua entra por distintos puntos del techo y las paredes de madera de su vivienda.

Durante unos cuatro años, un cubano ha cargado agua para enfrentar el agravamiento del desabastecimiento en su comunidad rural.