Una mujer cubana del campo vive sin alimentos suficientes en una vivienda muy humilde del oriente de Cuba. En este video de "Ay, Cuba", la mujer habla desde su casa sobre la pobreza que enfrenta, la falta de comida y la imposibilidad de comprar productos básicos para alimentarse.
Ante la pregunta sobre cuál es su comida más frecuente, la mujer responde de forma directa:
"Me estoy acostando sin comer en esta casa."
Explica que no puede comprar aceite, mango ni carne, y que la falta de dinero la obliga a depender de lo poco que pueda conseguir. Su testimonio no describe una carencia ocasional, sino una dificultad diaria para resolver algo tan básico como comer.
La escena muestra también el interior de una cocina precaria, con un recipiente al fuego y plátanos como único alimento disponible. La mujer insiste en que no puede comprar "un poco más de aceite" ni "un pedacito de carne". Resume la situación con una frase breve:
"Solo Dios sabe cómo yo me estoy acostando."
El testimonio de la anciana permite observar las limitaciones que enfrentan muchas personas en zonas rurales y apartadas del oriente de Cuba, donde los bajos ingresos, la escasez de productos básicos y la dependencia de ayudas ocasionales reducen las posibilidades de resolver necesidades esenciales.
"Ay, Cuba" reúne videos originales de Árbol Invertido filmados dentro de la isla. La serie documenta escenas cotidianas, oficios, conversaciones y testimonios de personas que cuentan cómo viven y enfrentan las dificultades del presente.
Este registro incorpora al archivo de "Ay, Cuba" el testimonio de una mujer del campo cubano que habla desde su casa sobre la falta de comida, la pobreza y las noches en que se acuesta sin poder alimentarse.