El campesino cubano Andrés Manuel Sosa, desde Yara, provincia de Granma, denuncia que el sistema estatal de comercialización y pago asfixia a los productores de leche y termina encareciendo un alimento cada vez más difícil de conseguir en Cuba. Su propuesta es directa: elevar el precio que recibe el campesino y permitir que el régimen mantenga un margen de ganancia, en lugar de sostener un mecanismo que, según explica, descapitaliza a quienes producen.
El video muestra a Sosa detallando los obstáculos que enfrenta para cobrar por su trabajo: descuentos en las cooperativas y transferencias bancarias que no puede convertir en efectivo porque "nunca hay dinero en el banco". Según explica, esta falta de liquidez lo obliga a recurrir a personas que sí disponen de efectivo y a entregarles hasta el 50 % del dinero para poder cobrar:
"Si yo te pongo la leche en la tienda a 35 pesos y tú la vendes a 38, ganas 3 pesos sin pastorear vacas, sin ordeñar, sin atenderlas, sin cuidarlas de noche, sin velar por ellas."
Andrés Manuel Sosa sostiene que un mejor precio permitiría beneficiar también a la población, que actualmente debe pagar mucho más por la leche fuera de los canales estatales. Concluye con una crítica al monopolio y la burocracia estatal que pesan sobre la producción agropecuaria:
"Gano yo, soy el productor, gana el pueblo y ganas tú, que no disparas un chícharo en este negocio."