En Baracoa, Guantánamo, varias familias denuncian las dificultades que enfrentan para cuidar a sus enfermos en medio de la falta de alimentos, medicamentos e insumos médicos. Los testimonios recogidos muestran cómo la enfermedad y la precariedad económica obligan a familiares y cuidadores a asumir responsabilidades que, según denuncian, deberían contar con respaldo de las instituciones públicas.
El videorreportaje del periodista independiente Yoel Acosta Gámez muestra el caso de un hombre que lleva 19 días acompañando a su madre en el Hospital Octavio de la Concepción, en Baracoa. Aunque la paciente recibió el alta médica, asegura que permanece en el centro hospitalario porque no ha encontrado transporte para regresar a Maisí, donde residen.
El hombre afirma que acudió al Partido Municipal y a la Dirección Municipal de Salud para solicitar ayuda, pero sin lograr respuestas:
"Tengo 5 días aquí o 6 días que no llevo una cucharada de alimento en la boca para yo comer, porque no tengo dinero. Ya se me acabó todo el dinero y no tengo en qué irme."
Las imágenes muestran también a una mujer que dejó su trabajo para cuidar a su madre, quien está en cama y necesita cuidados permanentes:
"No hay medicamentos, no hay sondas, no tengo salario, me tiraron para la calle como si yo fuera una perra."
Un tercer testimonio corresponde a un hombre mayor que quedó postrado en una silla de ruedas tras sufrir una parálisis. El anciano recuerda que participó en 12 zafras, trabajó durante años en la recogida de café y ocupó responsabilidades políticas dentro de la Unión de Jóvenes Comunistas y el Partido Comunista. Tras una vida de trabajo y compromiso con el régimen cubano, reclama la falta de respaldo estatal que recibe ahora que enfrenta una situación de dependencia.