Un niño cubano de 6 años cobra 300 pesos por pintar casas y utiliza el dinero para comprar alimentos a su abuela y a su hermano menor. Los tres viven en vagones de tren abandonados junto a una vía férrea, una escena que expone cómo la profunda crisis en la isla empuja a menores de edad a buscar ingresos para sostener a sus familias, ante la ausencia de instituciones estatales que garanticen su protección.
El video, difundido por el creador de contenidos Ronald Reyes, muestra al niño con una cubeta y sus brochas mientras conversa con el propio Reyes, quien le pregunta qué pinta y cuánto cobra por hacerlo. El menor explica que trabaja pintando casas para ayudar a su abuela y, cuando Reyes le pregunta qué piensa comprar con el dinero, responde que comprará "carne y huevos". También le confirma que tiene 6 años y cobra 300 pesos cubanos.
Como se ve en las imágenes, Ronald Reyes le entrega dinero y le advierte que lo guarde para que no se lo quiten en la calle. El niño asume responsabilidades económicas para alimentar a su familia, una escena que documenta una forma de trabajo infantil en medio de la precariedad en que viven los cubanos.