¿Cuál podría ser el mejor modelo político para una futura Cuba libre? La pregunta forma parte de un debate más amplio sobre las instituciones que necesitará el país para garantizar la democracia, distribuir el poder y evitar nuevas formas de autoritarismo.
Algunos consideran que un sistema presidencial permitiría contar con un Gobierno estable y elegido directamente por los ciudadanos. Otros prefieren un modelo parlamentario o una fórmula intermedia que limite las atribuciones del presidente y obligue al Ejecutivo a contar con el respaldo del Parlamento.
En esta entrega de Cuba Imaginada, el médico e intelectual cubano Antonio Guedes Sánchez reflexiona sobre ese dilema y propone alejarse del presidencialismo excesivo que, a su juicio, ha favorecido la aparición de "hombres fuertes" en la historia política de Cuba y América Latina.
El reto consiste en limitar el presidencialismo
La propuesta de Antonio Guedes Sánchez parte de una cuestión central para una futura transición democrática: cómo distribuir el poder sin reproducir la figura del gobernante que concentra las principales decisiones del Estado.
Su preferencia se inclina hacia un sistema en el que el Ejecutivo dependa del respaldo parlamentario y de la capacidad de los partidos para construir acuerdos.
Guedes considera que la negociación entre fuerzas políticas podría servir de contrapeso frente al presidencialismo excesivo. Desde su experiencia europea, especialmente en España, destaca la importancia de que el partido gobernante tenga que pactar o buscar apoyos cuando no disponga de una mayoría suficiente.
Su planteamiento no excluye la existencia de una presidencia. Propone una fórmula en la que convivan un presidente y un primer ministro, con competencias diferenciadas y un Ejecutivo sometido al respaldo del Parlamento.
"Tampoco quitarle todo el poder al presidente, porque hay distintos modelos. Yo diría una situación intermedia, que el presidente tenga ciertos poderes, pero no un gobierno presidencialista."
La referencia a países como Italia, Francia o Portugal apunta a modelos distintos, pero con un elemento común: la distribución de funciones entre la jefatura del Estado, el Gobierno y el poder legislativo. Para Guedes, esa separación podría reducir la dependencia de una sola figura política.
Guedes Sánchez también vincula cualquier reforma institucional con la capacidad de diálogo entre partidos:
"Y esa mayoría parlamentaria puede ser el partido que tuvo mayoría absoluta, o un partido que tiene que dialogar, conversar y buscar apoyo en otros partidos. Y, por supuesto, basado también en una independencia judicial o un Estado de derecho, claro."
La propuesta sitúa así el futuro político de Cuba más allá de la elección entre presidencialismo o parlamentarismo. El verdadero desafío estaría en crear instituciones capaces de limitar a los gobernantes, proteger la separación de poderes y garantizar que las decisiones públicas estén sometidas a reglas democráticas.
La reflexión de Guedes remite además a una tradición política latinoamericana marcada por la personalización de la autoridad. A su juicio, una nueva república cubana deberá aprender de esa experiencia:
"No solo la historia que uno tiene de experiencia europea, sino la historia fatal de los hombres fuertes. Hay que quitar esa mentalidad de hombre fuerte."
Acerca de Antonio Guedes Sánchez
Antonio Guedes Sánchez nació en Unión de Reyes, Matanzas, en 1951. Es médico de familia y reside en Madrid desde 1981. Completó en España sus estudios de Medicina y realizó formación en pediatría, puericultura, geriatría y gerontología. Entre 1992 y 2020 dirigió el Equipo de Atención Primaria del Centro de Salud de Orcasur, en Madrid.
Ha sido presidente de la Unión Liberal Cubana, presidente de la Asociación Iberoamericana por la Libertad y ha formado parte del Comité Cubano Pro Derechos Humanos en Madrid. Es autor de los libros Hoy como ayer. Memorias, Contigo en la distancia: Unión de Reyes en los años 50 del siglo XX y Del dicho al hecho: la leyenda de la sanidad en Cuba 1902–2024.
Cuba Imaginada
Cuba Imaginada es un proyecto de Árbol Invertido dedicado a pensar, debatir y documentar el futuro democrático de Cuba. A través de entrevistas, debates, encuestas, testimonios y propuestas ciudadanas, la iniciativa reúne voces diversas de la sociedad civil cubana para reflexionar sobre la transición, la libertad, la justicia, la ciudadanía y la reconstrucción institucional del país. Porque imaginar el futuro también es una forma de prepararlo.
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