¿Se encuentra el régimen cubano en un punto de no retorno? La pregunta aparece con fuerza en los debates sobre el futuro de Cuba, en medio de una crisis que atraviesa la economía, la vida cotidiana, las instituciones, la demografía, la energía y las formas de legitimación del poder.
Para algunos, el sistema todavía conserva mecanismos de control suficientes para prolongarse en el tiempo. Otros consideran que el deterioro acumulado ha abierto una fase irreversible de cambio, aunque ese cambio no tenga todavía una dirección clara ni un desenlace previsible.
En esta entrega de Cuba Imaginada, el profesor e investigador Carlos Manuel Rodríguez Arechavaleta reflexiona sobre ese escenario y analiza la crisis cubana desde la Ciencia Política, atendiendo a la transición, la estructura real del poder y el papel de la cúpula militar en la toma de decisiones.
El verdadero poder está en la cúpula militar cubana
El análisis de Rodríguez parte de una idea central: la transición cubana no debe entenderse solo como un acontecimiento futuro, sino como un proceso ya en marcha:
"La transición cubana es un hecho inobjetable. Transición es proceso, es dinámica de cambio. La sociedad cubana viene cambiando, las instituciones vienen cambiando, las prácticas y por supuesto las formas de interacción y de comportamiento colectivo han venido cambiando."
Desde esa perspectiva, el investigador sitúa el caso cubano en una fase postotalitaria, donde la estructura formal del Estado no explica por completo cómo se toman las decisiones. Rodríguez describe así ese funcionamiento:
"Una cúpula militar que toma decisiones y un gobierno civil que ejecuta órdenes preconcebidas por esta cúpula militar estratégicamente."
Y añade un dato clave para comprender esa arquitectura de poder:
"Sabemos que el brazo económico del poder está en GAESA."
La falta de transparencia, de mecanismos de consulta y de una esfera pública crítica refuerza ese diagnóstico. Las respuestas que vienen desde la sociedad, señala, son coaccionadas, manipuladas o vigiladas de forma permanente. En ese contexto, Rodríguez afirma:
"El régimen está en un estado de no retorno."
Sostiene Rodríguez que "no retorno quiere decir que la crisis es estructural, es sistémica". Por eso, la crisis no se limita a la economía, sino que se expresa también en la demografía, la mortalidad, la energía, la cultura y la vida cotidiana.
Pero el punto de no retorno no significa una salida inmediata ni necesariamente democrática. Rodríguez recuerda que toda transición está marcada por una alta dosis de incertidumbre:
"Los actores ordenan preferencias pero de forma muy flexible, por tanto pueden cambiar, pueden tomar decisiones inesperadas y desencadenar efectos imprevisibles."
Esa incertidumbre abre posibilidades, pero también riesgos: negociaciones opacas, reacomodos internos, intentos de continuidad o rupturas difíciles de prever. Rodríguez menciona contactos recientes entre mandos militares cubanos y figuras de inteligencia y defensa de Estados Unidos como señales de quiénes tendrían capacidad real de negociación dentro del sistema. Su conclusión apunta al centro del problema:
"Realmente, quiénes negocian, quién es el actor político que mueve el régimen: la cúpula militar."
Más allá del diagnóstico, los criterios del investigador dejan abierta una pregunta decisiva para el futuro de Cuba: si el régimen ya entró en una fase de no retorno, ¿quién intentará conducir el cambio y con qué garantías para una transición verdaderamente democrática?
Acerca de Carlos Manuel Rodríguez Arechavaleta
Carlos Manuel Rodríguez Arechavaleta es profesor, investigador y doctor en Ciencias Sociales con especialidad en Ciencia Política. Su trabajo se ha enfocado en el estudio de los sistemas políticos, las transiciones, las dinámicas de poder y los procesos de cambio institucional.
Sus análisis abordan problemas centrales para comprender el caso cubano, entre ellos la naturaleza del régimen, la relación entre poder político y estructuras militares, la crisis de legitimidad, la ciudadanía y los desafíos de una futura transición democrática.
Cuba Imaginada
Cuba Imaginada es un proyecto de Árbol Invertido dedicado a pensar, debatir y documentar el futuro democrático de Cuba. A través de entrevistas, debates, encuestas, testimonios y propuestas ciudadanas, la iniciativa reúne voces diversas de la sociedad civil cubana para reflexionar sobre la transición, la libertad, la justicia, la ciudadanía y la reconstrucción institucional del país. Porque imaginar el futuro también es una forma de prepararlo.
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