Un residente de La Habana transformó una vieja moto soviética URAL en un vehículo híbrido capaz de alternar electricidad y gasolina. Pero mientras la moto tuvo que adaptarse a la profunda crisis que sufre la isla, exhibe la bandera de la extinta URSS y el símbolo comunista de la hoz y el martillo, símbolos del comunismo que solo genera pobreza, represión y desesperanza.
El video muestra al vehículo circulando por una calle mientras quien graba comenta, entre risas, que es "la primera moto Ural híbrida". Las imágenes permiten observar la adaptación mecánica y el sidecar incorporado al conjunto, luciendo los símbolos. Se aprecia la mezcla entre la vieja estructura soviética y las modificaciones actuales.
"Ese es el vecino mío, todo un inventor", comenta la persona que registra la escena. La transformación de la URAL muestra hasta qué punto la inventiva cotidiana se ha convertido en una salida frente a las grandes carencias de transporte, combustible y recursos que marcan la vida diaria en Cuba.