Cinco noticias resumen la actualidad cubana e internacional a finales de agosto de 2026: ETECSA admite su responsabilidad en la falsa alerta sísmica enviada a teléfonos de al menos nueve provincias; Cuba podría caer hasta los 5,6 millones de habitantes si continúan las actuales tendencias demográficas; el 94 % de los cubanos vive en pobreza extrema; el autor cubano Luis Felipe Rojas publicó el libro No son tus ojos, un archivo personal entre Cuba y el exilio; y autoridades de Estados Unidos interrogaron a activistas que viajaron a la isla para participar en los actos por el centenario de Fidel Castro.
La Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S. A. (ETECSA) reconoció, cuatro días después, que la falsa alerta de terremoto enviada a teléfonos de al menos nueve provincias de la isla fue responsabilidad suya. El monopolio estatal atribuyó lo ocurrido a un "error técnico-humano", una explicación que provocó burlas e indignación en redes sociales por la demora y por las constantes deficiencias del servicio.
Cuba podría ver reducida su población a unos 5,6 millones de habitantes, según advirtió el demógrafo Juan Carlos Albizu Campos. El envejecimiento, la caída de los nacimientos y una emigración que afecta especialmente a jóvenes y mujeres en edad fértil dibujan un escenario de menos trabajadores y más jubilados.
El IX Estudio sobre Derechos Sociales del Observatorio Cubano de Derechos Humanos estima que el 94 % de los cubanos vive en pobreza extrema. Basado en 1.318 entrevistas realizadas en la isla, el informe señala además que el 68 % de los hogares recibe menos de 20.000 CUP mensuales y que ocho de cada diez personas han dejado de realizar alguna comida por falta de dinero o alimentos.
El periodista y escritor cubano Luis Felipe Rojas publicó No son tus ojos, un libro que reúne fotografías, recuerdos y crónicas construidos a lo largo de varias décadas entre Cuba y el exilio. Su vínculo con la fotografía comenzó a los 14 años, en Holguín, con una cámara soviética Lubitel que le regaló su madre.
Varios activistas estadounidenses fueron interrogados al regresar de Cuba tras participar en los actos oficiales por el centenario de Fidel Castro. Agentes federales confiscaron teléfonos y computadoras mientras investigan si realizaron transacciones prohibidas con entidades del régimen durante el viaje.