En Cuba, muchos pescadores recurren a pequeñas balsas artesanales conocidas como "corchos", construidas con poliespuma y refuerzos de madera o metal, ante la dificultad de costear una embarcación convencional. Para unos, la pesca es una afición; para otros, representa una manera de conseguir alimentos para sus familias y obtener ingresos mediante la venta de parte de las capturas.
El video muestra a varios cubanos pescando en el mar desde estas improvisadas plataformas, equipadas con cañas, carretes y remos. En una de las secuencias, un joven consigue sacar del agua un pez de gran tamaño que termina sujetando entre sus brazos, mientras la balsa se balancea sobre las olas.
Las imágenes también muestran a otros pescadores alejados de la costa, maniobrando sus cañas prácticamente al nivel del agua. Uno de ellos captura un enorme pez y posa sonriente con él. Las escenas reflejan el ingenio y los recursos limitados con los que estos cubanos se enfrentan a las dificultades de la pesca en el mar.