La reina Máxima de los Países Bajos sorprendió a la comunidad cubana de Miami con una visita inesperada al emblemático Parque Máximo Gómez, en la Pequeña Habana, Miami, donde se sumó a una partida de dominó junto a los presentes.
La escena, que rápidamente ganó visibilidad en redes sociales, mostró a la monarca —nacida en Argentina y de habla hispana— en un gesto inusual, alejado del protocolo rígido que suele acompañar a este tipo de figuras públicas y mucho más cerca de la espontaneidad de un encuentro popular.
El video muestra a Máxima, vestida de rojo, sentándose junto a los jugadores en una de las mesas del parque y compartiendo con naturalidad el ambiente del lugar. Las imágenes la muestran sonriendo, conversando en español con los presentes, reaccionando a las jugadas y dejándose llevar por la dinámica distendida de una partida de dominó en uno de los espacios más simbólicos de la diáspora cubana en Miami.
Las imágenes muestran también al rey Guillermo Alejandro acompañando la visita y a varias personas rodeando la mesa, grabando, saludando y celebrando el momento. El video recoge así una escena poco común: la de los monarcas neerlandeses irrumpiendo, sin aparente rigidez ceremonial, en el corazón social de la Pequeña Habana.