Un café privado de La Habana emplea a una decena de jóvenes con síndrome de Down y del espectro autista en medio de la profunda crisis económica que atraviesa Cuba. El emprendimiento, llamado "Liva" y ubicado en la céntrica esquina de Mazón y Neptuno, se ha convertido en un espacio de inserción laboral para personas que suelen encontrar mayores barreras para acceder al mercado de trabajo formal.
El video muestra a varios jóvenes trabajando como meseros y ayudantes dentro del local, llevando bandejas, sirviendo bebidas, recogiendo platos y atendiendo a los clientes. Las imágenes muestran también un ambiente cercano entre trabajadores y visitantes, con escenas en las que los jóvenes interactúan con las mesas y participan en distintas tareas del servicio. Reciben un ingreso diario de 1.000 pesos.
Como se ve en el video, el café utiliza un sistema visual adaptado, con colores en las sillas para facilitar sus tareas dentro del establecimiento. El proyecto fue impulsado por Mariolis Escobar en un contexto marcado por la inflación, el desabastecimiento y el deterioro de los servicios públicos, iniciativas privadas como esta asumen parte del apoyo a sectores vulnerables ante la falta de respuestas estatales efectivas.