Un submarino nuclear ruso ha entrado en la bahía de La Habana, para sorpresa y confusión de los cubanos que carecen de todo, y que no entienden qué está pasando o puede pasar a partir de aquí. El espectáculo militar ocurre en medio de la crisis que vive la isla con hambre, con apagones, con violencia en las calles o la infaltable represión policial. ¿Es que la estancada guerra de (invasión a) Ucrania, la están trasladando al Caribe? ¿Cuál será el trueque del gobierno cubano, por prestar el país para esta jugada apretada, a cambio de qué? Cuando todavía retumba otra frase "impotente" del presidente, Miguel Díaz-Canel, al pueblo: "Hay que guapear la comida y no esperar por la canasta básica".