Poesía cubana | Invocación a la Virgen de la Caridad del Cobre para que salve el amor que siente escapando
Imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre realizada en pasta cartón madera siguiendo el mismo proceso artesanal desde 1880.
A Cristo Assef, el niño para siempre
I
Si en la noche silenciosa
del amor no te he encontrado,
voy a quedarme enlutado
sin tu barca y sin tu rosa.
Tendré una herida dichosa
en el alma y en el viento,
y así como el sentimiento
se me esconde en tu belleza,
habrá luz en mi pobreza
cuando reciba tu aliento.
Cuando reciba tu aliento
y al fin me ponga dormido
la ceniza de mi olvido
será el suspiro del viento.
Y en este presentimiento
vuela la paloma mía.
Y en la oscura noche fría
de la patria y del hogar
he de volverte a llamar,
Virgen de la angustia mía.
II
Detén en mí tu fineza
de muchacha desposada
y el rastro de tu mirada
me limpie tanta tristeza.
Como el agua en su nobleza
sé tú sobre mi temblor,
que en la humedad de tu flor
se partan los labios míos,
que se calienten los fríos
silencios de aquel amor.
Y yo retorne en lo blanco
de la noche y de la tierra,
como el ave de la guerra,
como el potro del barranco.
A ver entonces si arranco
el duelo de la memoria,
y converso con tu gloria
calladamente callado,
como un niño a tu costado
sin el llanto de su historia.
(Ciego de Ávila, 1966)
Poema publicado originalmente en el libroDerrumbamiento de la espera. Colección Isla, Poesía (Ediciones Deslinde, Madrid, 2023).
▶ Ayúdanos a permanecer
Un contenido como este, y nuestro medio informativo en general, se elabora con gran esfuerzo, pues somos un proyecto independiente, trabajamos por la libertad de prensa y la promoción de la cultura, pero sin carácter lucrativo: todas nuestras publicaciones son de acceso libre y gratuito en Internet. ¿Quieres formar parte de nuestro árbol solidario? Ayúdanos a permanecer, colabora con una pequeña donación, haciendo clic aquí.
[Y para cualquier propuesta, sugerencia u otro tipo de colaboración, escríbenos a: contacto@arbolinvertido.com]