La organización cubana independiente Cuba Crece Contigo, dedicada a promover la educación cívica, el pensamiento crítico y la participación ciudadana, concluyó en julio de 2026 un proyecto que fortaleció su estructura institucional, amplió el alcance de sus programas formativos, capacitó a diez jóvenes cubanos en liderazgo democrático, organización comunitaria y derechos humanos, y consolidó alianzas con otras iniciativas democráticas latinoamericanas.
El proyecto “Fortalecimiento institucional y sostenibilidad de Cuba Crece Contigo” se desarrolló entre febrero y julio de 2026 con el apoyo de la Asociación Civil Cultura Democrática, organización argentina de alcance latinoamericano. La iniciativa permitió actualizar la estructura organizativa de la institución y perfeccionar sus mecanismos de gestión.
Cuba Crece Contigo, un fruto del 11J
Fundada el 21 de julio de 2021, apenas unos días después de las protestas nacionales del 11J, Cuba Crece Contigo surgió en uno de los momentos de mayor convulsión ciudadana vividos en el país. Desde entonces, ha desarrollado iniciativas cívicas con especial énfasis en la formación de jóvenes.
El proyecto se ejecutó en un contexto marcado por el cierre del espacio cívico, la criminalización del disenso, las restricciones a la libertad de asociación, la persecución contra las iniciativas independientes, la vigilancia y la represión contra activistas. Durante más de seis décadas, el régimen cubano ha construido un modelo político en el que la autonomía de la sociedad civil ha sido considerada una amenaza.
En ese escenario, el fortalecimiento de una entidad de la sociedad civil significa crear capacidades para resistir en un entorno hostil, formar ciudadanos conscientes de sus derechos, generar liderazgos democráticos y construir redes de cooperación capaces de sostener comunidades allí donde el régimen ha limitado la participación independiente.
"Despierta Ciudadano", una colección para la educación cívica
El respaldo de Cultura Democrática permitió traducir esos objetivos en acciones concretas. Uno de los principales resultados fue el desarrollo de la colección Despierta Ciudadano, integrada por cuatro folletos de educación cívica sobre democracia, derechos humanos, participación ciudadana, liderazgo, pensamiento crítico y organización comunitaria.
Los materiales fueron concebidos para ofrecer herramientas de formación accesibles a ciudadanos interesados en comprender mejor el funcionamiento de una sociedad democrática y el papel que desempeña la ciudadanía en la transformación de su entorno.
El proyecto también fortaleció la articulación de Cuba Crece Contigo con otras iniciativas internacionales de la sociedad civil, entre ellas Legado a las Américas, un movimiento continental de conciencia cívica y ética.
Asimismo, representantes de la organización participaron en reuniones de coordinación e intercambio destinadas a impulsar acciones conjuntas en favor de las libertades fundamentales, la defensa de los derechos humanos y el fortalecimiento del movimiento cívico cubano.
Otro de los resultados fue la ya referida capacitación individual mediante plataformas digitales de los diez jóvenes cubanos que recibieron formación en liderazgo democrático, participación ciudadana, organización comunitaria y derechos humanos.
En el plano institucional, el proyecto permitió actualizar la estructura organizativa, elaborar manuales internos, establecer protocolos de funcionamiento, fortalecer la estrategia de comunicación y perfeccionar los mecanismos de planificación y gestión de Cuba Crece Contigo.
Estas herramientas buscan garantizar la sostenibilidad de la organización y aumentar su capacidad para desarrollar programas educativos y de incidencia cívica en un entorno marcado por la represión y las restricciones al ejercicio de las libertades fundamentales.
Construir una cultura democrática
La experiencia de Cuba Crece Contigo ilustra un fenómeno más amplio. En sociedades donde el espacio cívico está restringido y la organización independiente enfrenta obstáculos constantes, fortalecer capacidades no constituye un fin en sí mismo. Es una forma de preservar la posibilidad de que existan ciudadanos organizados, comunidades resilientes y proyectos capaces de promover la educación, la participación y la defensa de los derechos humanos.
Mientras el régimen cubano continúa impidiendo el libre desarrollo de la sociedad civil, iniciativas como esta demuestran que la construcción de una cultura democrática también pasa por fortalecer las organizaciones que, desde la ciudadanía, trabajan para formar líderes, generar conocimiento, tejer alianzas y mantener abiertos espacios de participación.
En un país donde organizarse de manera independiente continúa siendo un acto de perseverancia, fortalecer la sociedad civil es también una forma de defender el futuro democrático de Cuba.
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