Organizaciones del exilio y la oposición cubana presentaron este lunes 2 de marzo de 2026 en Miami el Acuerdo de Liberación, documento político que propone una hoja de ruta para la transición democrática en la isla y el restablecimiento del Estado de Derecho una vez que se consiga, según establece el punto cuatro del texto:
"El desmantelamiento de la empresa criminal que es el Partido Comunista de Cuba (PCC)."
Impulsado por la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC) y la plataforma Pasos de Cambio, el Acuerdo se define como un compromiso político conjunto orientado a coordinar esfuerzos dentro y fuera del país. Desde su introducción, los firmantes afirman que el acuerdo nace "con fe en Dios, inspirados por los ideales y valores fundacionales de la Nación Cubana", y tiene como propósito impulsar "un plan integral para el restablecimiento de la Democracia y el Estado de Derecho en Cuba".
Una propuesta para recuperar la soberanía ciudadana
El documento establece como punto de partida la articulación entre organizaciones opositoras y sectores del exilio. Según el texto, estas fuerzas se unen alrededor de:
"Un propósito común: devolver al Pueblo Cubano su soberanía, que es el cúmulo, sin exclusión alguna, de sus libertades y derechos."
El acuerdo plantea una estrategia de presión política y diplomática para acelerar un cambio político, reforzando "el cerco internacional y económico a los dictadores" y:
"El fin de la impunidad de los culpables de los crímenes de lesa humanidad".
Una transición diseñada por etapas
Entre los objetivos centrales figura explícitamente, según el tercer punto:
"Lograr el fin de la dictadura en Cuba y terminar con el sistema comunista, devolviendo el liderazgo civil a todos los asuntos del Estado."
Para ello, el plan prevé un proceso estructurado en varias fases —Liberación, Estabilización, Reconstrucción y Democratización— acompañado del referido desmantelamiento del PCC.
Durante ese periodo, el país sería administrado por un gobierno provisional encargado de conducir una transición orientada a convocar elecciones generales libres. El texto subraya:
"La urgencia de poner fin a la catástrofe humanitaria y atender de manera inmediata las necesidades básicas."
Tres pilares para la reconstrucción nacional
El programa se apoya en tres principios transversales definidos en el acuerdo:
- Reunificación nacional tras décadas de exilio y separación forzada.
- Prosperidad y florecimiento humano mediante la garantía de derechos y libertades individuales.
- Desmilitarización del poder político y erradicación de doctrinas consideradas incompatibles con un sistema democrático.
Los firmantes presentan estos ejes como la base de un nuevo marco institucional posterior a la transición.
Libertades civiles y liberación de presos políticos
El documento sitúa entre sus prioridades inmediatas la excarcelación de los presos políticos y la restitución de derechos fundamentales. En este sentido, declara la necesidad de "restablecer las libertades de expresión, de prensa, de asociación y religión", así como garantizar el derecho de los ciudadanos a entrar y salir libremente del país, desarrollar iniciativas privadas y participar en cargos públicos sin discriminación.
Durante la presentación, la activista Rosa María Payá defendió el acuerdo como una alternativa política frente a la crisis cubana:
"Hoy impulsamos la alternativa democrática a la barbarie que rige nuestro país. Hoy sabemos que la única salida a la crisis es la salida de la dictadura."
Señaló además que:
"El sufrimiento humano de nuestras familias, el sufrimiento humano de nuestro pueblo en la Isla en este momento es brutal."
Payá subrayó que la iniciativa busca ofrecer un programa concreto de transición:
"No puede haber estabilización bajo represión en Cuba. Nosotros no tenemos una lista de deseos. Nosotros estamos impulsando un plan de transición integral que comprende cada aspecto necesario durante un periodo provisional, el humanitario, el económico y el institucional."
Comisiones para preparar la transición
Como primer paso operativo, el acuerdo anuncia la creación de comisiones especializadas destinadas a preparar un eventual proceso de estabilización. Estas abarcarán áreas como emergencia humanitaria, seguridad y orden público, recuperación económica, salud, educación, reformas legislativas y judiciales, reintegración del exilio y una comisión constitucional.
Según el texto, estas estructuras buscan sentar las bases técnicas necesarias para el funcionamiento del gobierno provisional y la reorganización institucional.
Elecciones y cierre del proceso transitorio
El plan establece que, una vez concluido el periodo provisional, se convocarán:
"Las primeras elecciones libres, justas y multipartidarias de la nueva era republicana de Cuba."
El documento concluye con un llamado a la participación ciudadana tanto dentro como fuera de la isla:
"Al unir nuestras fuerzas, declaramos que cada cubano, donde esté, está llamado a ser protagonista de su liberación."
La iniciativa pretende así articular una propuesta política común del exilio y sectores opositores en torno a un programa de transición institucional, en un contexto marcado por la crisis económica, el aumento del éxodo migratorio y las denuncias sobre restricciones a las libertades civiles en Cuba.