Una madre de ocho hijos menores de edad en Santiago de Cuba denuncia que lleva dos días sin comer porque destina a sus niños los pocos alimentos que consigue. A pesar de eso, cuatro presentan desnutrición. Su testimonio, difundido por el opositor José Daniel Ferrer, expone las dificultades de una familia afectada por la pobreza, la falta de alimentos y medicamentos y los apagones de hasta 36 horas.
La mujer responsabiliza al régimen cubano de la situación que atraviesa, con apagones de 36 horas. El video muestra a la mujer relatando su situación, con uno de sus hijos en brazos, mientras aparecen imágenes de los demás y de ella cortando leña para sobrevivir:
"Tenemos que ver a nuestros hijos llorar de hambre porque no tenemos cómo alimentarnos."
Después confiesa:
"Me siento sin fuerzas. Siento que no tengo fuerzas para continuar, para ayudar a mis hijos, para sacarlos adelante."
Sobre sus ingresos, afirma:
"Yo trabajo, yo soy madre trabajadora y mi salario debería alcanzarme para mí y para alimentar a mi familia".
Las imágenes recogen también su denuncia sobre la alimentación escolar y las ayudas estatales. Asegura que sus hijos no están asistiendo a clases porque carecen de desayuno y merienda, y que en el internado Abel Santamaría llegaron a servirles tres rodajas de pepino como almuerzo.