Mike Porcel y el rostro de la censura 40 años después

Mike Porcel y la represión. Foto tomada de "Cine es Cortar".
Mike Porcel y la represión. Foto tomada de "Cine es Cortar".
Mike Porcel y la represión. Foto tomada de "Cine es Cortar".

La censura al documental "Sueños al pairo", trajo a primer plano la historia de su protagonista.

Desde el año 1988 reside en Miami, a más de 90 millas de las costas en que, por vez primera, se escucharan sus composiciones. Ahí fue donde lo encontraron dos jóvenes cineastas (José Luis Aparicio Ferrera y Fernando Fraguela Fosado) y se propusieron entrevistarlo para dar a conocer su historia, luego de casi 40 años confinado a los límites del ostracismo, la censura y el silencio. La realización del documental Sueños al pairo, por los mismos directores, detuvo el mutismo en el que fue sumida la figura del cantautor cubano Mike Porcel luego de que este intentara emigrar “legalmente” del país durante los días del éxodo masivo por el puerto del Mariel.

La vida de Porcel dentro del panorama cultural de la isla es de las más ricas que se han visto en la Cuba postrevolucionaria. Fue uno de los genios de la interpretación en La Habana de los 70 y principios de los 80. Quienes lo conocen notarán en él las influencias de grandes figuras de la composición musical cubana como Leopoldina Núñez, Harold Gramatges o Leo Brouwer, que lo adiestraron mientras se hacía de un nombre en el mundo de la trova. Algunas canciones hacen gala de sus habilidades musicales, ejemplo de esto podrían ser, como otras tantas, “Paloma sin nombre”, “Diálogo con un ave”, o “En busca de una nueva flor, compuesta con motivo del Festival de la Juventud y los Estudiantes de 1978.

 

 

Junto a autores como Carlos Alfonso, fundó el grupo Síntesis, de donde emergieron éxitos como Campesina, también conocida como Variaciones sobre un zapateo, de acuerdo a la denominación que recibió en el segundo disco (momento en el cual, Mike, ya se encontraba fuera de la nómina de la agrupación). Escuchar en vivo las voces combinadas de los miembros fundadores de la banda (Ele Valdés, Silvia Acea y Eliseo Pino) era un verdadero espectáculo, y la población habanera lo agradecía. Su relevancia dentro de la música cubana era indiscutible y, al igual que Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, fue uno de los creadores del Movimiento de la Nueva Trova.

 

UN “MARIELITO” MÁS

 

Todo cambió para el trovador Mike Porcel en 1980 cuando, por algunas “diferencias ideológicas”, intentó abandonar el país durante la Crisis del Mariel y le fue denegada la salida, mientras que a su mujer y a su hijo sí les dejaron salir. A partir de ese momento, se vio sometido a una constante exposición de actos “populares” de repudio que regularon la condena a la exclusión social y artística del cantante. La campaña en su contra alcanzó proporciones inhumanas extendidas hasta 1988, fecha en la cual finalmente lograría exiliarse, luego de que la Comisión de Derechos Humanos de la ONU abogara por su caso.

Contra él y su familia arremetió también el Movimiento de la Nueva Trova de la Ciudad de La Habana, convocando a mítines de repulsa frente a su casa y desconociéndolo de la misma organización. Además, le deslizaron una carta por debajo de la puerta (que paradójicamente recibieron su padre y su hermano), con motivo del intento de emigración, que comienza con la pregunta que Martí le hiciera a un ex-condiscípulo suyo: “¿Has soñado alguna vez con la gloria de los apóstatas?”. Los fragmentos finales de este mensaje cargado de odio enuncian:

“La traición a la Patria es la negación de la fuerza que permite a los hombres calificarse como tales; es la renuncia al amor por el trabajo, por la humanidad, porque traicionar a un grupo de hombres es traicionar a todos los hombres, porque abjurar de los principios es perder el vínculo con la vida. Tu traición no es solamente hecha a los compañeros, a los amigos, ni siquiera a tu familia. Es la traición a ti mismo, a menos que todo lo que hasta ahora has hecho, has creado y edificado no haya sido más que una sarta de hipocresías y mentiras. Vete y piensa que a donde quiera que vayas te seguirá nuestro odio y la lástima con que hemos observado la gradual degradación de un hombre”.

No bastaron, sin embargo, el acoso de las instituciones, el rechazo del “pueblo enardecido” ni el aislamiento de la vida social de la nación. La peor humillación a la que pudieron someter a Porcel fue la censura de su obra artística, haciéndolo desaparecer del horizonte cultural del archipiélago cubano. Ya en la década de los ochenta hasta su nombre era prohibido, o despreciado. Un mito viviente cuyo recuerdo, cada vez más efímero, solo permanecía en las calles del Vedado habanero.

Los fragmentos iniciales de la canción Diario, emblemática entre sus orquestaciones, describen este sentimiento, cuando se escucha: “Te preguntas qué ha sido de mí en los últimos meses, desde que me fui, con las aves más viejas que emigran al sol, si mi canto se ha muerto entre sueños de amor (…)”.

 

 

 

CENSURA Y ¿SUEÑOS AL PAIRO?

 

Pero José Luis Aparicio Ferrera y Fernando Fraguela Fosado, realizadores graduados de la Facultad de Arte y Medios de Comunicación Audiovisual del Instituto Superior de Arte (FAMCA), no cerraron los ojos a la realidad experimentada por Mike. Con la realización del documental Sueños al pairo, que gira en torno a su figura, presentaron una realidad alternativa, autónoma de las instituciones estatales; no dejaron de mostrar el horror vivido en aquellos años por quienes intentaban salir de Cuba, ni los actos en contra de quienes decidieran en arte o pensamiento.

El realizador José Luis Aparicio.
El realizador José Luis Aparicio. | Imagen: Facebook

Mostrar estas atrocidades en un material audiovisual les costó, a los directores, la censura por parte de la máxima dirección del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficas (ICAIC), en la más reciente edición de la Muestra de Cine Joven por “diferencias ideológicas y políticas”. En una nota aclaratoria, publicada en el portal Cubacine, la institución fundamenta su inconformidad con el uso de estas imágenes (tomadas, con consentimiento, de su archivo fílmico) al haber sido utilizadas en un sentido contextual que no comparte. Cuando menos, es contradictorio, entonces, que el material haya sido proyectado, en la 10ma edición de Haciendo Cine de la 16 Muestra Joven.

Al respecto, la junta directiva del evento, integrada por los realizadores Carla Valdés León, Juan Carlos Calahorra, Daniela Muñoz Barroso, Regis Guedes y el propio José Luis Aparicio; formalizó su desacuerdo con la decisión tomada por la presidencia del ICAIC, al redactar una declaración en la cual acusan al organismo de practicar la censura, ejercicio en el que “sigue incurriendo de manera impune a la vista de todos”.

Uno de los párrafos del documento, expone:

“Luego de la 17ª Muestra, la Junta había desarrollado un diálogo fluido con la Presidencia del Instituto, no exento de tensiones, pero en general positivo (…) (sin embargo) sigue posponiéndose el debate de un tema fundamental que ensombrece tales conquistas del gremio: la libertad de creación, el derecho a expresar y mostrar como cineastas nuestra visión de Cuba y su pasado, muchas veces disonante pero legítima, sin que ello condene nuestras obras al ostracismo”.

Publicidad de la Muestra Joven
Publicidad de la Muestra Joven, con fecha prevista antes de que se pospusiera. | Imagen: Facebook

Tras el comunicado, la creadora Carla Valdés León, quien había sido seleccionada como directora de la Muestra Joven, fue removida de su cargo, mientras que los demás miembros de la Junta directiva fueron despojados de la administración de las cuentas de Facebook relacionadas con la actividad.

No es la primera vez que ocurre algo así. Como con Sueños al Pairo, también censuraron en años precedentes los audiovisuales Seres extravagantes (2004), de Manuel Zayas, Crematorio (2013), de Juan Carlos Cremata, Persona (2014), de Eliécer Jiménez, Santa y Andrés (2016), de Carlos Lechuga, Nadie (2017), de Miguel Coyula, o el primer corte del largometraje Quiero hacer una película (2018), de Yimit Ramírez, el cual fue trasladado a una sala de exhibición con solo 24 lunetas, razón por la cual su director decidió retirarla de la Muestra Joven.

Al conocer de la censura del documental, se separaron del programa las obras El amor de las cucarachas, de Regis Guedes, Los puros, de Carla Valdés León, 35 permutaciones en tres actos y un epílogo, Yeyo en la loma y Cuaderno de apuntes, de Josué Alejandro García y Marcos Alejandro Yglesias Rivero, así como Umbra, de Daniela Muñoz Barroso.

 “Retirar las obras del evento es lo más justo, lo más coherente. Porque no quiero mi película donde se censura por aspectos políticos, sino en eventos que se rigen por niveles artísticos y creativos. Porque hoy es Sueños al pairo, película que también siento mía, pero mañana podría ser cualquier otra, y digo ¡basta!”, declaró para ÁRBOL INVERTIDO, Muñoz Barroso, quien añadió que su filme Umbra, así como el documental de Aparicio y Fraguela, es el resultado de mucho trabajo, y es una producción totalmente independiente. “Pensé que la Muestra podía ser el lugar apropiado para empezar a dialogar con el público, pues constituye uno de los espacios más importantes para los jóvenes cineastas cubanos, pero los acontecimientos recientes demuestran que es hora de hacer un evento propio, con nuestras propias reglas”, comentó.

Ante el retiro masivo de las obras, el ICAIC anunció la posposición del concurso de realizadores jóvenes (que debía celebrarse del 7 al 12 de abril del 2020), hasta una fecha “que se anunciará oportunamente con el objetivo de crear mejores condiciones para su realización y analizar diversos temas de trabajo en un ambiente apropiado y con el tiempo necesario.

En Sueños al pairo, hablan algunos amigos de Mike Porcel, muchos, músicos contemporáneos y personalidades de renombre como Amaury Pérez (con quien grabó en 1978 un disco de poemas musicalizados de José Martí y el cual escribió que Mike “es mi amigo de siempre y por siempre”), Pedro Luis Ferrer, Frank Delgado, José María Vitier y Frank Fernández, así como los especialistas Joaquín Borges Triana y Ángel Vázquez Millares.

“Vivo con mis sueños al pairo, así como siempre. Sigo siendo lo mismo que en aquel entonces, una oveja perdida, un poco más viejo, o no sé, tal vez más inocente (…) y aunque he sido feliz pienso en ti”, así concluye la canción Diario, de Mike Porcel, y la repetición innegable de una historia contada diferente.

Ynariel

(La Habana, Cuba). Escritor, periodista y actor de teatro. Ex-colaborador del festival de cine "La Muestra Joven". Ambientalista y promotor del veganismo en Cuba.

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