Gloria Lozano, una anciana que asegura haber trabajado como profesora y traductora de inglés vinculada a Fidel Castro en la Dirección General de Seguridad Personal, vive hoy en condiciones de extrema precariedad en La Habana. En una conversación con el activista opositor Silverio Portal, recuerda su trayectoria profesional mientras evidencia un marcado deterioro físico.
El video muestra a Gloria Lozano sentada con un trozo de pan en las manos mientras Portal le pregunta por su pasado. La mujer asegura que siempre fue profesora y traductora y, al hablar de su etapa junto a Fidel Castro, recuerda que "todo era una maravilla".
Pese a su situación, habla de las personas que todavía se interesan por su pasado:
"Estoy viva y tengo una cantidad de amistades de Cuba y de otros países que me hacen preguntas de la vida del Comandante, sobre todo."
Al final reconoce la causa de su deterioro: no come bien. La crudeza de su presente contrasta de forma radical con los privilegios que, según cuenta, alguna vez conoció.