Un anciano jubilado cubano cuenta que algunos días en su casa pueden almorzar y otros no. En este video de "Ay, Cuba", explica que recibe una pensión mensual de 1.700 pesos, insuficiente para garantizar la comida diaria:
"A veces tenemos almuerzo, otras veces no tenemos almuerzo porque no hay posibilidad con el salario que yo gano."
Los apagones le impiden utilizar su cocina eléctrica y tampoco dispone de los 700 u 800 pesos necesarios para comprar un saco de carbón. La falta de una alternativa para cocinar se suma así a los precios de los alimentos, que superan sus ingresos y limitan lo que puede llevar a la mesa.
El hombre señala además que las autoridades del régimen no aparecen para responder a los problemas de su comunidad:
"Yo ni los veo por aquí. No aparece nadie."
Su mayor deseo es que todas las personas puedan conseguir lo necesario para alimentarse, pero advierte que la existencia de productos no garantiza que puedan comprarlos:
"Aparece el alimento, pero ¿con qué dinero?"
"Ay, Cuba" reúne videos originales de Árbol Invertido filmados dentro de la isla. La serie documenta escenas cotidianas, oficios, conversaciones y testimonios de personas que cuentan cómo viven y enfrentan las dificultades del presente.
Este registro incorpora al archivo de "Ay, Cuba" el testimonio de un jubilado cuya pensión no alcanza para asegurar el almuerzo diario ni para adquirir el combustible necesario para cocinar durante los apagones.