Un cacerolazo colectivo ocurrió a plena luz del día en La Habana en abril de 2026, y dejó una escena que evidencia el creciente malestar ciudadano en medio de la crisis de libertades y económica que atraviesa Cuba: una mujer golpea con fuerza un caldero contra una placa metálica para amplificar el ruido de la protesta.
El video muestra a la mujer en el portal de una vivienda, golpeando repetidamente la superficie metálica con el utensilio de cocina convertido en símbolo de las protestas en la isla. Como se aprecia en las imágenes, la acción se desarrolla durante el día, sin ocultarse: golpea con fuerza para acompañar el estruendo de la vecindad y amplificarlo.
Como se observa en el video, el hecho de que la protesta ocurra en horario diurno marca un cambio significativo. Tradicionalmente, los cacerolazos han tenido lugar durante la noche, como forma de protección ante la vigilancia y la represión. Que ahora se produzcan a la vista de todos evidencia cómo el hartazgo y la necesidad están superando el miedo, en un contexto de crisis económica, apagones prolongados y escasez generalizada.