Una doctora cubana emigrada que ha manifestado públicamente su apoyo a Miguel Díaz-Canel interrumpió este martes 3 de noviembre de 2026 en el Hotel Wellington de Madrid el evento "Cuba en el Umbral", organizado por la plataforma Pasos de Cambio para presentar un plan de apoyo a una eventual transición democrática en la Isla, encabezado por la opositora Rosa María Payá. La mujer, identificada como Lucía Céspedes Ocampo, protagonizó después un segundo enfrentamiento conmigo, cuando intenté fotografiarla en el bar del establecimiento.
Pasos de Cambio es una plataforma que agrupa a organizaciones y activistas opositores dentro y fuera de Cuba para preparar una transición pacífica hacia la democracia. Coordinada por Payá, fundadora también de Cuba Decide, participa en el Acuerdo de Liberación, presentado en marzo de 2026 en Miami junto a la Asamblea de la Resistencia Cubana, encabezada por Orlando Gutiérrez Boronat.
La presentación, celebrada en vísperas de la XXX Cumbre Iberoamericana, contó con la presencia del secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, el eurodiputado polaco Arkadiusz Mularczyk, representantes diplomáticos de Estados Unidos, Chile y varios países europeos, además de políticos españoles y activistas cubanos. También intervino mediante un mensaje el canciller de República Dominicana Víctor "Ito" Bisonó.
Ramdin defendió una transición pacífica encabezada por los cubanos y reclamó la excarcelación incondicional de los presos políticos, aunque aclaró que sus palabras no representaban una posición acordada por los Estados miembros de la organización. Mularczyk, por su parte, advirtió del peligro de que las antiguas élites comunistas conservaran el poder tras un cambio de régimen.
Una protesta a favor del régimen interrumpe el encuentro
La interrupción se produjo después de los mensajes grabados de Berta Soler, líder de las Damas de Blanco, e Iván Hernández Carrillo, coordinador de los sindicatos independientes de Cuba. Soler exigió la liberación de los presos políticos y la exclusión del Partido Comunista de una futura transición, mientras Hernández Carrillo defendió la libertad sindical y las garantías laborales.
Cuando Payá se disponía a presentar las medidas del plan, Céspedes Ocampo avanzó desde el fondo del salón hasta acercarse al escenario con gestos agresivos, denunciando la política estadounidense hacia Cuba y gritando "¡Abajo el bloqueo!" y "¡Viva la revolución cubana!".
Varios asistentes respondieron con consignas de "¡Viva Cuba libre!" y "¡Libertad para los presos políticos!". La mujer fue interceptada y retirada del salón. Comentó Rosa María Payá entonces:
"Ya nos extrañaba que no hubiera pasado algo así. Había pasado demasiado tiempo en tranquilidad. Si está en disposición de escuchar, está invitada de vuelta."
Recordó además que la propuesta incluye a todos los cubanos:
"Incluso los que hoy todavía están trabados en las instituciones totalitarias de esa dictadura, porque ellos y sus familias también necesitan la liberación."
Más adelante, el abogado constitucionalista cubano Mijail Bonito Lovio se refirió al incidente y contrastó la libertad de manifestarse en Madrid con la represión en Cuba:
"Si la señora que acaba de hablar acá lo hubiera hecho en Cuba, si hubiera sido uno de nosotros, estaríamos presos en este minuto. Esa es la visión de la libertad."
¿Quién es Lucía Céspedes Ocampo?
La doctora que protagonizó el acto de protesta apareció el 23 de septiembre de 2026 en la televisión oficial cubana durante una visita de Díaz-Canel al barrio habanero de La Timba, donde agradeció personalmente al gobernante su gestión y explicó que residía en Guadalupe, departamento francés de ultramar situado en el Caribe.
Según documentó CubaNet, Céspedes Ocampo ejerce la medicina privada en Guadalupe. El registro oficial francés recoge a su nombre una empresa privada de medicina especializada, activa desde enero de 2016.
En octubre difundió un video en el que respondió a las críticas por tener una clínica privada mientras defendía el sistema cubano. En esa grabación también lanzó vivas al socialismo, al comunismo y a Fidel Castro. Tampoco el del Wellington fue su primer enfrentamiento con opositores en España. En marzo de 2026 gritó "¡Viva Fidel!" y "¡Viva la Revolución!" desde un automóvil a manifestantes cubanos frente al Congreso de los Diputados.
Un segundo altercado en el bar del hotel
El incidente no terminó con su salida del salón del hotel madrileño. Poco después, encontré a Céspedes Ocampo en el bar del Wellington y comencé a fotografiarla. Al advertirlo, se dirigió hacia mí de forma agresiva, intentó arrancarme la acreditación profesional que llevaba en el pecho y me exigió a gritos que le entregara el teléfono móvil.
Me negué y le propuse acudir juntas a la Policía si tenía alguna reclamación. Un empleado del bar intervino para pedirle que cesara en su comportamiento. Entre los testigos estaba la presentadora que había ejercido como maestra de ceremonias. Finalmente, otro asistente me acompañó de regreso al salón.
Posteriormente, un responsable del hotel me aseguró que la Policía había sancionado a Céspedes Ocampo por escándalo público, aunque no he podido confirmar oficialmente esa información.
Frente al castrismo, una hoja de ruta para recuperar la libertad de Cuba
Pese a la interrupción, Payá presentó al equipo encargado de preparar las medidas para una eventual transición democrática en Cuba. La propuesta contempla tres fases: liberación, estabilización y reconstrucción, y democratización.
Entre las medidas anunciadas figuran la excarcelación de los presos políticos, la disolución de la Seguridad del Estado, asistencia humanitaria desde las primeras 72 horas y reformas económicas e institucionales. También se propone un Gobierno provisional de entre 18 y 36 meses, seguido de un plebiscito constitucional y elecciones libres.
Los actos de repudio, síntoma de la desesperación del régimen cubano
El incidente de Madrid se produjo apenas dos semanas después de que diplomáticos cubanos protagonizaran un acto de repudio en la sede de Naciones Unidas en Nueva York. El 19 de octubre de 2026, funcionarios de la misión de La Habana recibieron con insultos y abucheos a opositores y expresos políticos invitados a un encuentro organizado por Estados Unidos para denunciar la represión en la Isla. Entre los participantes estaban José Daniel Ferrer, Luis Manuel Otero Alcántara y Orlando Gutiérrez-Boronat.
Una semana después, el 27 de octubre, el canciller Bruno Rodríguez y varios funcionarios cubanos intentaron interrumpir a gritos al embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, durante el debate sobre el embargo. En medio del altercado, Richard Tur de la Concepción, primer secretario de la misión cubana, dio varios manotazos al teléfono de J. P. Freire, portavoz de Waltz, que grababa la escena. Washington ordenó su expulsión, mientras La Habana defendió su actuación y lo recibió posteriormente en Cuba.
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