Un ejercicio militar en Cuba en pleno año 2026 muestra una pieza de artillería antiaérea transportada por una yunta de bueyes, en una escena que evidencia las limitaciones materiales de las fuerzas armadas en medio del deterioro económico del país, así como un caso nada disimulado de maltrato animal.
El video muestra a varios militares en una zona rural, maniobrando un cañón antiaéreo montado sobre una carreta camuflada, tirada por bueyes. Como se aprecia en las imágenes, los soldados se desplazan a pie junto al equipo, mientras algunos disparan fusiles y otros operan el arma. La escena transcurre en un entorno boscoso, con estructuras improvisadas y sin presencia de tecnología moderna visible.
Este tipo de entrenamiento contrasta con el discurso del régimen sobre la capacidad defensiva real del país ante una posible invasión del ejército de Estados Unidos. En un contexto marcado por tensiones geopolíticas y declaraciones recientes de Donald Trump sobre Cuba, el uso de medios rudimentarios pone de relieve las deficiencias estructurales del aparato militar cubano, condicionado por la escasez de recursos y el prolongado desgaste económico.