HUMANIDAD
Hay un lugar llamado humanidad
un bosque húmedo después de la tormenta
donde abandona el sol los ruidosos colores del combate
una fuente un arroyo una mañana abierta desde el pueblo
que va al campo montada en un borrico
hay un amor distinto un rostro que nos mira de cerca
pregunta por la época nueva de la siembra
e inventa una estación distinta para el canto
una necesidad de hacer todas las cosas nuevamente
hasta las más sencillas
lavarse en las mañanas mecer al niño cuando llora
o clavetear la caja del abuelo
sonreír cuando alguien nos pregunta
el porqué de la pobreza del verano y sin hablar
marchar al bosque por leña para avivar el fuego
hay un lugar sereno un recobrado y dulce lugar llamado humanidad.
Claves de lectura
“Humanidad” es el primer poema de Lenguaje de mudos, con el que Delfín Prats obtuvo en 1968 el Premio David. Tras su impresión, sin embargo, el libro no llegó a publicarse: censurado y convertido en pulpa, marcó para su autor el inicio de un período de ostracismo que se extendió casi veinte años, hasta que, en 1987, vio la luz Para festejar el ascenso de Ícaro, con el que ganó el Premio de la Crítica y donde volvió a aparecer, como primer poema, “Humanidad”, que desde entonces se ha convertido en uno de los textos más leídos y glosados en la literatura cubana de la segunda mitad del siglo XX.
Yoandy Cabrera: "Supo crear de la sombra un arma"
Ante la negación de su obra y la destrucción de sus libros, Delfín optó también por el silencio que con los años pasó de imposición a ser estilo de vida, supo crear de la sombra un arma, posiblemente sin pretenderlo siquiera; lo cierto es que a pesar de una edición fantasma de Lenguaje de mudos, de las innumerables erratas en sus libros posteriores que parecieran acentuar como destino la imposibilidad de conocer su obra, a pesar de no contar su poesía con los estudios y el reconocimiento que merece, buena parte de la Generación del Noventa y de los jóvenes autores de hoy leen y recitan con un fervor casi iniciático y eleusino poemas como “Humanidad”, “No vuelvas a los lugares donde fuiste feliz” y “Pero en el viento su rumor llegaba”.
Yoandy Cabrera: "Delfín Prats: la poesía como negación", prólogo a Delfín Prats: Obra poética (1968-2013), Editorial Hypermedia, Madrid, 2013; Diario de Cuba, septiembre 30, 2013.
Norge Espinosa: "Aún existe un sitio con ese nombre"
“Humanidad”, el mismo poema que abría Lenguaje de mudos, sirve de umbral a Para festejar el ascenso de Ícaro y Abrirse las constelaciones, la primera antología que el autor prepara y que ve la luz, poblada de erratas, en 1994 bajo el sello de Unión. […] También Aguas incluye, como primer poema, “Humanidad”. Esa persistencia no es casual ni maniática. Se trata de un texto que define la mirada del poeta, que lo ubica como parte de un ámbito donde la mirada de sosiego que lo caracteriza le deja saber que todo puede ser trascendido. Que aún existe un sitio con ese nombre, “sereno”, “recobrado y dulce”. Algo que caracteriza a toda la poética de este autor es esa calidad en la mirada. Algo que sus lecturas posteriores, provenientes de la sabiduría oriental, han hecho más firme y sostenida, y que le permite sobrepasar lo hermoso y lo terrible sin estridencias innecesarias.
Norge Espinosa: “Delfín Prats: paisaje, fragmento y memoria”, Rialta, septiembre 23, 2019.
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