Rasa Tabula
en la rosa oriflama
siglo
se detiene el poeta:
inhibe
el árbol no es de cristal
propongo
si su reflejo constituye la vida.
dosel
amaremos la noche
bicicleta.
cuando pasen los derruidos trenes
hacia su cadalso.
El prodigioso baño
Narciso ha copiado su rostro
mientras otea la noche un apuro
de chimeneas rotas.
La ausencia de reloj permite
inhalar el olor a pescado de los mares.
En la tabula rasa
el baldío camino hacia el descenso
Narciso impone su ínfero a la vida
y cae de espaldas
en el prodigioso baño de la tarde.
Retorno
El vellocino viejo reclama la atención del niño
y la historia comienza por animales gigantesco
dromedarios del sueño
atravesando desiertos cancelados ya.
En el libro todo parece cuento superlativo
pero alguna vez los hombres lanzaron sus halcones
al aire de la ira de otros ojos
y cegaron la belleza de los rostros sucios
Ahora en el Orinoco
las agudas cerbatanas detienen los cuerpos huyentes
y hay vidas aún salvajes
culminando el camino de la existencia y el porvenir.
La noche se hace paralela con el día
y el hombre recibe meteoritos del espacio
sin la aniquilación de la esperanza vital.
No todo es la ciudad
ni cruzar calles transitables
porque todavía en el Nilo
se miran la trascendencia de las pirámides
y el hombre es tan infinitesimal
que acude al amparo del cuello de la madre.
Hacia ti
Un ciprés es a veces el violín mejor tocado por el artista
levantando su rostro del desmayo
y es perfecta la silueta contraluz
bajo el ciprés estuve condonando una pena
grave
taciturna
y en el manteo del cielo sobre las estrellas
vi rodar astros difusos
la extraña dosis melancólica de mi intrepidez
porque todavía siento que puedo ser audaz con mis manos
cuando sobrecogidas entre las tuyas
creo un segundo sol en los planetas.
Fallecida el 10 de marzo de 2026, la poeta cubana Lina de Feria es una igura clave de la poesía contempóranea cubana. Sobre su obra el poeta y ensayista Luis Rafael Hernández Quiñones ha expresado:
“Ya en la universidad compré A mansalva de los años (1990), un poemario en que de Feria reunió algunos de los textos escritos durante su etapa de proscrita nacional, y descubrí una poética trágicamente dolorida e intensa, sutil en el manejo del lenguaje, excepcional por no sumarse al coro de los repetitivos modelos de entonces y trascender el coloquialismo desde la asimilación de un yo testimoniante pero íntimo, ajeno al torbellino social y potente por su discurso metafísico y metafórico ligado a la naturaleza y debatidor de lo femenino.”
Sobre su su prefrencia por la poesía Lina de Feria comentó:
“He escrito teatro y cuento esporádicamente, pero la poesía siempre se impuso. Para mí es la más inspirativa de las artes”.
Sobre sentirse continuadora de alguna corriente en particular de la poesía cubana expresó:
Regresar al inicio“He amado particularmente a Gertrudis Gomez de Avellaneda y a Emilio Ballagas, pero me siento vinculada a la corriente Originista, y singularmente a la poesía de Fina García Marruz y Eliseo Diego. Sea cual fuere el valor que tienen en mi obra, debo confesar que no estoy aún satisfecha con lo alcanzado y que aspiro a conquistar una meta más alta…”