La exposición colectiva de arte contemporáneo cubano Raíces en tránsito: 30 artistas de la diáspora cubana, presentada en Galería Nueva Carabanchel, en Madrid, reúne obras y proyectos de creadores en torno al exilio, la migración, la censura, la memoria, la identidad y la libertad artística. La grabación recoge la inauguración de la muestra y un recorrido por sus dos espacios expositivos, donde conviven distintos lenguajes y formatos del arte contemporáneo.
La exposición reúne por primera vez a 30 creadores que participaron en las tres primeras ediciones del Programa de Becas de Resiliencia para Artistas Cubanos Migrantes de Artists at Risk Connection (ARC). Con curaduría de Mari Claudia García y asistencia curatorial de Solveig Font, la muestra pone en relación artes visuales, literatura, cine, música, performance, instalación y medios digitales, a partir de experiencias y procesos desarrollados por artistas cubanos después de abandonar la isla. Galería Nueva Carabanchel, situada en la calle Alejandro Sánchez 94, acogió la exposición en el distrito madrileño de Carabanchel.
El recorrido permite observar la diversidad de lenguajes y trayectorias reunidos en la muestra. Participan, entre otros, Raychel Carrión, Yimit Ramírez, Sandra Ceballos, Hamlet Lavastida, Carlos Manuel Álvarez, Amaury Pacheco, Carlos Quintela, David D’Omni, Mary Esther Lemus, Katherine Bisquet, Eliexer Márquez Duany "El Funky", Yanelys Núñez y Julio Llopis Casal.
Mari Claudia García explica que la muestra no busca reducir el exilio cubano a una experiencia homogénea, sino mostrar la pluralidad de recorridos personales y creativos. Esa perspectiva se organiza en tres ejes que se entrecruzan: sistemas de control y formas de resistencia; migración, exilio y desplazamiento; y memoria, identidad y reconstrucción.
La grabación incorpora Raíces en tránsito al archivo audiovisual de Árbol Invertido sobre el arte cubano contemporáneo y la creación en la diáspora y conserva un recorrido por una exposición donde el desplazamiento, la censura, la memoria y la identidad se convierten en materia de creación y diálogo fuera de Cuba.