Nicolás Maduro, el expresidente de Venezuela, fue trasladado bajo fuerte custodia policial desde la prisión federal de Brooklyn hasta el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, donde este 5 de enero de 2026, comparece por primera vez ante el juez federal estadounidense Alvin K. Hellerstein.
El traslado desde la cárcel en Brooklyn hasta la corte en Manhattan se realiza con estrictas medidas de seguridad, incluyendo helicópteros y vehículos blindados, bloqueos viales y una presencia policial masiva en los alrededores del edificio judicial.
Maduro llega acompañado de su esposa, Cilia Flores, también detenida y acusada, vistiendo uniforme de prisión y esposado, mientras su caso marca un episodio histórico para el pueblo venezolano, así como para el eje de las dictaduras de izquierda de la región latinoamericana.
Acusaciones formales contra el exmandatario venezolano
Los fiscales federales han presentado una acusación que incluye cuatro cargos principales: conspiración de narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer esos mismos artefactos en apoyo de actividades criminales.
Según documentos judiciales, el exdictador venezolano habría supervisado una estructura compleja de tráfico de drogas que involucró durante décadas organizaciones criminales de alto perfil, como cárteles mexicanos, guerrillas colombianas y bandas venezolanas.
Las acusaciones, que datan de una investigación ampliada desde 2020, señalan que esa trama supuestamente utilizó rutas y recursos del Estado venezolano para enviar toneladas de cocaína a territorio estadounidense.
El exdictador Maduro niega las acusaciones
En la sala del tribunal, Maduro se declaró “no culpable” de todos los cargos presentados en su contra, repitiendo que es “inocente” y que sigue siendo el presidente legítimo de Venezuela a pesar de su captura.
Su abogado defensor, Barry Pollack, conocido por su defensa en casos internacionales como el de Julian Assange señaló que, por ahora, no pedirá libertad bajo fianza, aunque no descartó presentar esa solicitud más adelante.
La próxima audiencia en el caso está programada para el 17 de marzo de 2026, donde se discutirán temas como procedimiento, posibles pruebas y otros aspectos previos al juicio. Mientras tanto, Maduro y Cilia Flores permanecen detenidos en el Metropolitan Detention Center de Brooklyn, una prisión federal conocida por albergar a acusados de alto perfil y por sus condiciones severas.