El joven cubano Dairo Arana, de Ciego de Ávila, documenta en sus estados de WhatsApp la escasez de alimentos y la necesidad de recurrir a soluciones rudimentarias para poder cocinar en medio de una crisis económica que impacta directamente en la vida cotidiana de la mayoría de las familias de la isla.
El video muestra primero el pan distribuido por la libreta de abastecimiento, cuya dureza y mala calidad son evidenciadas por el propio Arana al manipularlo. Las imágenes lo muestran rompiendo el pan, que se desmorona con facilidad, como prueba de su estado. Mientras graba, expresa su indignación:
"Mira, este es el pancito que manda Canel. ¿Tú crees que yo puedo defender eso? No puedo, hermano, no puedo. ¿Quién vive con esto?"
En otra secuencia, Arana enseña cómo ha tenido que improvisar un fogón de leña en el patio de su vivienda ante la imposibilidad de costear carbón.
"Aquí estoy tratando de encender este fogón de leña que inventé, porque no hay bolsillo que aguante un saco de carbón toda la semana, a 1.400 pesos."
El joven explica además el esfuerzo que implica conseguir cualquier clase de combustible en Cuba:
"Cuatro viajes de leña que tiré en mi bicicleta del monte… a dos kilómetros de aquí”.
Las imágenes muestran el fuego encendiéndose lentamente entre bloques y ramas, en un entorno precario. El testimonio concluye con una frase que resume la situación:
"Bueno, de una forma u otra hay que comer. No es fácil."